Mensaje del Secretario General
«Igualdad de derechos e igualdad de oportunidades: el progreso de todos»
8 de marzo de 2010
La igualdad entre los g¨¦neros y el empoderamiento de la mujer son aspectos cruciales de la misi¨®n universal de las Naciones Unidas de lograr la igualdad de derechos y el reconocimiento de la dignidad de todos los seres humanos. Es una cuesti¨®n que ata?e a los derechos humanos fundamentales consagrados en nuestra Carta fundacional y en la Declaraci¨®n Universal, y forma parte de la identidad misma de la Organizaci¨®n.
La igualdad de las mujeres y las ni?as constituye tambi¨¦n un imperativo econ¨®mico y social. Hasta que no se logre liberar a las mujeres y las ni?as de la pobreza y la injusticia, todos nuestros objetivos ¡ªla paz, la seguridad, el desarrollo sostenible¡ª correr¨¢n peligro.
Hace 15 a?os, en la cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, los Gobiernos se comprometieron a promover la igualdad, el desarrollo y la paz para las mujeres de todo el mundo. La trascendental Declaraci¨®n de Beijing ha tenido una honda y amplia repercusi¨®n. Ha servido de gu¨ªa para la formulaci¨®n de normas y ha inspirado nuevas leyes nacionales. Ha transmitido a las mujeres y las ni?as de todo el mundo el mensaje inequ¨ªvoco de que la igualdad y las oportunidades son sus derechos inalienables.
Son muchos los aspectos en que se ha progresado, en gran medida gracias a la tenaz labor de las organizaciones de la sociedad civil. Hoy en d¨ªa, la mayor¨ªa de las ni?as recibe educaci¨®n, en particular a nivel de la ense?anza primaria, y m¨¢s mujeres tienen posibilidades de dirigir empresas o participar en el gobierno. Cada vez m¨¢s pa¨ªses cuentan con legislaci¨®n que favorece la salud sexual y reproductiva y promueve la igualdad entre los g¨¦neros.
No obstante, queda mucho por hacer. La mortalidad materna se sigue manteniendo a niveles inaceptablemente altos, son muy pocas las mujeres que tienen acceso a servicios de planificaci¨®n familiar y la violencia contra la mujer sigue siendo una realidad de la que todos deber¨ªamos avergonzarnos. En particular, la violencia sexual durante los conflictos es un fen¨®meno generalizado. El Consejo de Seguridad aprob¨® el a?o pasado dos en¨¦rgicas resoluciones sobre esta cuesti¨®n y yo acabo de nombrar un representante especial para que movilice a la comunidad internacional en contra de estos cr¨ªmenes. Mi campa?a ¡°Unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres¡± y la Red de hombres l¨ªderes establecida recientemente est¨¢n tratando de ampliar nuestras actividades de promoci¨®n a nivel mundial.
Si algo hemos aprendido en los ¨²ltimos 15 a?os, es lo importante que es combatir la discriminaci¨®n y la injusticia generalizadas. Los estereotipos sexistas y la discriminaci¨®n por motivo de g¨¦nero siguen siendo habituales en todas las culturas y comunidades. Los casos de matrimonios precoces y forzados, de los llamados ¡°asesinatos por motivos de honor¡±, de abusos sexuales y de trata de mujeres j¨®venes y ni?as se dan con una frecuencia inquietante y, en algunos lugares, est¨¢n aumentando. Tanto desde el punto de vista de la pobreza como en las situaciones de desastre, es evidente que las mujeres siguen siendo las m¨¢s afectadas.
Otra cosa que hemos aprendido es que las Naciones Unidas deben dar ejemplo. Con el convencimiento de que las mujeres desempe?an una funci¨®n crucial para la paz y la seguridad, estamos tratando de desplegar m¨¢s mujeres militares y agentes de polic¨ªa en nuestras operaciones de mantenimiento de la paz. Nunca antes hab¨ªa habido tantas mujeres en altos cargos de las Naciones Unidas y esperamos poder contar muy pronto en el sistema de las Naciones Unidas con una entidad compuesta din¨¢mica que propicie una mayor coherencia en la programaci¨®n e impulse con firmeza la igualdad entre los g¨¦neros y el empoderamiento de la mujer. Insto a la Asamblea General a que cree esta nueva entidad sin dilaci¨®n.
La Declaraci¨®n de Beijing sigue teniendo la misma validez que cuando fue aprobada. El tercer Objetivo de Desarrollo del Milenio ¡ªpromover la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de la mujer¡ª es de suma importancia para todos los dem¨¢s. Cuando se niega a las mujeres la posibilidad de crecer como personas y mejorar la sociedad, todos salimos perdiendo. En este D¨ªa Internacional de la Mujer, analicemos con esp¨ªritu cr¨ªtico los progresos hechos en los ¨²ltimos 15 a?os para poder aprovechar lo que ha funcionado y corregir lo que no. Trabajemos con renovada determinaci¨®n en pos de un futuro caracterizado por la igualdad de derechos, la igualdad de oportunidades y el progreso de todos.