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Reafirmemos nuestro compromiso colectivo de desmantelar el racismo sistémico y lograr la igualdad, la justicia y un cambio transformador en la vida cotidiana de las personas afrodescendientes de todo el mundo.
António Guterres

Hoy reconocemos las enormes contribuciones de las personas afrodescendientes en los ámbitos de la política, el gobierno, la ciencia, las artes, la cultura, la innovación, el deporte, los negocios y muchos más.
Recordamos también que aún queda labor por hacer para garantizar el pleno disfrute de los derechos humanos, la igualdad y las oportunidades a los afrodescendientes.
En algunos países, estos avances van en retroceso. Vuelven a estar en auge los falsos relatos que minusvaloran las vivencias reales y borran la historia de los afrodescendientes. Y aún se disciernen las raíces profundas y persistentes del pensamiento supremacista blanco en el racismo sistémico, la desigualdad social, el discurso de odio y la brecha digital.
Debemos perseverar en nuestra lucha por subsanar estas injusticias reconociendo los hechos históricos y las repercusiones duraderas del colonialismo y la esclavitud, en particular la trata transatlántica de esclavos. También debemos eliminar los obstáculos persistentes que impiden que tantos afrodescendientes ejerzan sus derechos y desarrollen su potencial.
Cada vez se escucha más a las voces que piden que se imparta una justicia reparadora y se subsanen las injusticias históricas, por ejemplo en la reciente resolución de la Asamblea General sobre esta cuestión. El Segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes ofrece una nueva oportunidad para impulsar avances significativos.
En este importante día, reafirmemos nuestro compromiso colectivo de desmantelar el racismo sistémico y lograr la igualdad, la justicia y un cambio transformador en la vida cotidiana de las personas afrodescendientes de todo el mundo.
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Reafirmemos nuestro compromiso colectivo de desmantelar el racismo sistémico y lograr la igualdad, la justicia y un cambio transformador en la vida cotidiana de las personas afrodescendientes de todo el mundo.
António Guterres