19 septiembre 2023

El 2023 va camino de convertirse en el a?o m¨¢s caluroso desde que se tienen registros. Las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando y actualmente se encuentran en niveles r¨¦cord. Adem¨¢s, este a?o hemos sufrido fen¨®menos meteorol¨®gicos extremos en todo el planeta: olas de calor, tanto en la superficie terrestre como en el mar, incendios devastadores, sequ¨ªas e inundaciones. El caos clim¨¢tico del que los cient¨ªficos llevan a?os advirtiendo ya est¨¢ aqu¨ª.?

Sin embargo, tenemos la posibilidad de corregir esta situaci¨®n. Esta d¨¦cada es crucial para tomar las medidas necesarias que permitan estabilizar nuestro clima y construir sociedades pr¨®speras y resilientes. El??muestra que todav¨ªa tenemos un estrecho margen para lograrlo y se?ala las medidas que es necesario adoptar y las decisiones que podemos tomar. La 28.? Conferencia de las Partes en la Convenci¨®n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim¨¢tico (COP 28), que comenzar¨¢ a finales de noviembre, debe ser el punto que marque el comienzo de un cambio de rumbo. El primer??nos indica en qu¨¦ ¨¢reas no estamos avanzando lo suficiente para limitar el calentamiento global a los 1,5 ?C y cumplir los dem¨¢s objetivos que establece el?. Solo puede haber una respuesta a este diagn¨®stico alarmante: una ambici¨®n renovada y una acci¨®n acelerada en materia clim¨¢tica que trace una l¨ªnea de actuaci¨®n hasta 2030 para limitar el calentamiento global a 1,5 ?C.?

La Cumbre sobre la Ambici¨®n Clim¨¢tica, convocada por el Secretario General, es un momento cr¨ªtico para prepararse de cara a una COP que genere resultados s¨®lidos y concretos. Tenemos que hacer m¨¢s, m¨¢s r¨¢pidamente. La agenda del Secretario General nos indica el camino.?

Una ambici¨®n renovada supone una serie de compromisos, basados en objetivos e hitos espec¨ªficos y concretos, que conducir¨¢n a una transici¨®n social y econ¨®mica sin precedentes para mantener vivo el objetivo de 1,5 ?C, incluso si en los pr¨®ximos cinco a?os sobrepasamos temporalmente ese l¨ªmite. Debemos acelerar la acci¨®n llevando a cabo estos compromisos orientados a soluciones de forma m¨¢s r¨¢pida y cre¨ªble, de forma que se movilice al conjunto de agentes econ¨®micos y sectores de la sociedad en beneficio de todos. No debe haber vacilaciones sobre el rumbo que debe seguirse para cumplir este objetivo: la mitad de la humanidad vive en zonas vulnerables al cambio clim¨¢tico.?

Simon Stiell, Secretario Ejecutivo de la Convenci¨®n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim¨¢tico (CMNUCC) se dirige a la prensa en la inauguraci¨®n de la Conferencia sobre Cambio Clim¨¢tico celebrada en Bonn (Alemania), el 5 de junio de 2023. Ä¢¹½ÊÓÆµRI

Veamos detenidamente c¨®mo se va a conseguir.?

En primer lugar, es necesario doblar la curva de las emisiones. El IPCC muestra que la senda para limitar el calentamiento global a 1,5 ?C requiere que las emisiones se reduzcan un 43?por ciento desde los niveles de 2019 hasta 2030, as¨ª como alcanzar las cero emisiones netas a mediados de este siglo.?

Por tanto, es necesario que las partes en la Convenci¨®n eleven su ambici¨®n en materia de reducir de emisiones. Las contribuciones determinadas a nivel nacional deben ir m¨¢s all¨¢ de las anteriores, comprender los recortes absolutos de las emisiones y abarcar todos los sectores de la econom¨ªa. Tambi¨¦n deben incluir objetivos actualizados de cero emisiones netas.?

Un elemento fundamental de los recortes de emisiones ser¨¢n las transiciones energ¨¦ticas: eliminar el carb¨®n en 2040 (o 2030, en el caso de los pa¨ªses industrializados) y la reducci¨®n progresiva del petr¨®leo y el gas de acuerdo con un objetivo de cero emisiones netas para mediados de siglo. Las renovables ya constituyen la forma de energ¨ªa m¨¢s econ¨®mica en gran parte del mundo. Su utilizaci¨®n masiva dar¨¢ un impulso a la transici¨®n energ¨¦tica y ayudar¨¢ a abandonar los combustibles f¨®siles de una forma justa y equitativa.?

En algunos pa¨ªses, el objetivo de cero emisiones netas se est¨¢ politizando. Sin embargo, no se trata de un eslogan pol¨ªtico: resume la dura realidad de que si queremos que las temperaturas no suban m¨¢s, es necesario dejar de emitir gases de efecto invernadero. Eso significa descarbonizar los sectores econ¨®micos en la medida de lo posible. En aquellos casos en que las emisiones contin¨²en, debemos anularlas mediante su retirada, de manera que se cumpla el objetivo de cero emisiones netas. Mantener la meta de 1,5 ?C significa lograr las cero emisiones netas: es un hecho.?

Para ser verdaderamente eficaz, la acci¨®n clim¨¢tica ha de ser cre¨ªble. Todos deben participar en ella: las ciudades, las regiones, las empresas y los hogares. Adem¨¢s, debe articularse en torno a objetivos espec¨ªficos.?

No obstante, ya estamos sufriendo los efectos del cambio clim¨¢tico, por lo que una ambici¨®n renovada y una ejecuci¨®n acelerada tambi¨¦n significan redoblar los esfuerzos y actuar con mayor rapidez en materia de adaptaci¨®n a fin de crear sociedades resilientes al clima. La adaptaci¨®n es fundamental para enfrentarse a los cambios que ya se est¨¢n produciendo o que se prev¨¦n en el futuro.?

Turbinas e¨®licas y central el¨¦ctrica en las colinas de Ngong (Kenya), 2 de mayo de 2021. Wikimedia Commons

Desde invertir en infraestructura resiliente al clima y adecuar nuestros cultivos, hasta desarrollar sistemas de alerta temprana para fen¨®menos climatol¨®gicos extremos, la adaptaci¨®n es una parte de la acci¨®n clim¨¢tica tan importante como el recorte de las emisiones.?

La acci¨®n clim¨¢tica debe brindar resultados a todos y proporcionar beneficios demostrables y a largo plazo para toda la sociedad, incluso cuando haya retos y sacrificios a corto plazo.?

Es necesario que se produzca una transici¨®n justa hacia un clima estable que proteja a los m¨¢s vulnerables y garantice que nadie se quede atr¨¢s. Debemos recordar que los que m¨¢s est¨¢n sufriendo ahora, los m¨¢s vulnerables, son los que menos han contribuido a la crisis clim¨¢tica.?

Esta transformaci¨®n requiere movilizar fondos de forma masiva, pero viable. Para ello se deben cumplir los compromisos de financiaci¨®n clim¨¢tica ya contra¨ªdos, como los 100.000 millones d¨®lares que deben aportar los pa¨ªses industrializados. Debemos aprovechar la decisi¨®n hist¨®rica adoptada en la COP 27 y garantizar que se cumple el acuerdo sobre p¨¦rdidas y da?os. Tambi¨¦n es necesario crear una infraestructura financiera mundial adecuada que canalice la inversi¨®n hacia la energ¨ªa renovable y la vida sostenible, en lugar de subvencionar los combustibles f¨®siles, que oriente a los bancos de desarrollo hacia la acci¨®n clim¨¢tica y que incentive el capital privado para invertir en iniciativas que respeten el clima en todo el mundo. Esta transformaci¨®n de la agenda financiera es lo que permitir¨¢ un cambio de rumbo en lo que al clima se refiere.?

En las semanas que restan hasta la inauguraci¨®n de la COP 28, aprovechemos todas las oportunidades para que la acci¨®n clim¨¢tica ambiciosa y acelerada tenga una posici¨®n central en la agenda. Todos los gobiernos, todas las empresas y todas las organizaciones de la sociedad civil deben dar a este objetivo la m¨¢xima prioridad y subir el list¨®n hasta un nivel al que los dem¨¢s puedan aspirar.?

Cada una de las partes de la Convenci¨®n debe acudir a la COP 28, que se celebra en Dub¨¢i (Emiratos ?rabes Unidos) con la intenci¨®n de resolver un problema mundial con una mentalidad global. En vez de poner l¨ªneas rojas, es necesario que impulsen unos resultados que cuenten con el respaldo de los dem¨¢s. Se deben elaborar propuestas ambiciosas que reciban el apoyo de otros grupos. En una palabra: cooperaci¨®n. La Secretar¨ªa de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim¨¢tico est¨¢ preparada para desempe?ar su papel de intermediario honesto para ayudar a las partes a crear soluciones que beneficien a todos.?

Sabemos lo que debemos hacer. Ahora es necesario conseguir que exista la voluntad pol¨ªtica para llevarlo a cabo, tanto antes de la COP 28 en Dub¨¢i como en los pr¨®ximos a?os. La Cumbre sobre la Ambici¨®n Clim¨¢tica, convocada por el Secretario General (20 de septiembre) es nuestra oportunidad de preparar la COP 28 para la acci¨®n.?

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La Cr¨®nica?ONU??no?constituye un registro oficial. Tiene el privilegio de acoger a los altos funcionarios de las Naciones Unidas, as¨ª como a distinguidos colaboradores de fuera del sistema de las Naciones Unidas cuyas opiniones no son necesariamente las de las Naciones Unidas. Del mismo modo, las fronteras y los nombres que se muestran y las designaciones utilizadas en los mapas o en los art¨ªculos no implican necesariamente un apoyo o una aceptaci¨®n por parte de las Naciones Unidas.?