30 octubre 2023

Hoy, m¨¢s de la mitad de la poblaci¨®n mundial vive en las ciudades. Para 2050,??de nosotros seremos residentes urbanos. Ser¨¢n 6.300?millones de personas que necesitar¨¢n acceso a un suministro de agua limpia, saneamiento funcional y sistemas adecuados de alcantarillado y eliminaci¨®n de residuos. Tambi¨¦n ser¨¢n 6.300?millones de personas que necesitar¨¢n transportarse cada d¨ªa de forma sostenible y eficiente, alojarse en viviendas seguras y saludables y residir en ciudades resilientes ante el cambio clim¨¢tico, los acontecimientos clim¨¢ticos extremos y la transmisi¨®n de enfermedades.

Seamos claros: no cabe duda de que nuestro futuro es urbano. La urbanizaci¨®n ha sido y seguir¨¢ siendo una de las megatendencias m¨¢s potentes del siglo XXI. No deber¨ªa sorprendernos que una buena planificaci¨®n de las ciudades ser¨¢ crucial para nuestro desarrollo sostenible.

Lo bueno, lo malo y la soluci¨®n

Durante d¨¦cadas, las ciudades han sido el motor del crecimiento econ¨®mico nacional y mundial. Contribuyen a m¨¢s del 80 por ciento del PIB mundial y registran niveles de productividad superiores a los de las zonas rurales.

No obstante, las ciudades son tambi¨¦n una de las principales fuentes de problemas a nivel mundial. Son la mayor fuente de contaminaci¨®n del mundo, dado que producen?. La urbanizaci¨®n r¨¢pida ya no se produce en los pa¨ªses desarrollados, pero s¨ª es un fen¨®meno en curso en el mundo en desarrollo. Se prev¨¦ que cerca del? con m¨¢s del 90 por ciento del crecimiento de la poblaci¨®n de las zonas urbanas en el futuro tendr¨¢ lugar en Asia, ?frica y Am¨¦rica Latina.

Sin embargo, independientemente de d¨®nde est¨¦n situadas, la mayor¨ªa de las ciudades no pueden aunar la productividad econ¨®mica, la inclusi¨®n social y la sostenibilidad medioambiental. Tal y como se expone en el? [¡°Informe Mundial de las Ciudades 2022: Visualizando el futuro de las ciudades¡±, documento en ingl¨¦s], esta incapacidad implica que para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es necesario transformar las ciudades y las comunidades en ciertos ¨¢mbitos prioritarios. Sin embargo, las ciudades pueden desempe?ar un papel en el avance hacia la consecuci¨®n de los Objetivos si se produce la transformaci¨®n necesaria.

La Organizaci¨®n de Cooperaci¨®n y Desarrollo Econ¨®micos estima que ?de los ODS solo pueden alcanzarse si se act¨²a a escala local y regional. El ODS?11 (lograr que las ciudades sean m¨¢s inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles) no es una excepci¨®n, pero para lograrlo habr¨¢ que pagar un coste.

Alcanzar el ODS?11: el dinero manda

Ciudadanos a bordo del autob¨²s DART en Dar es Salaam, Tanzania. ? ONU-H¨¢bitat/Julius Mwelu

No hay forma sencilla de calcular los costes que supone alcanzar el ODS?11. Los distintos pa¨ªses tendr¨¢n diferentes necesidades de inversi¨®n dependiendo de sus caracter¨ªsticas espec¨ªficas.

Aun as¨ª, los resultados de un??realizado por ONU-H¨¢bitat ¡ªla agencia de las Naciones Unidas para los asentamientos humanos y las ciudades sostenibles¡ª puso de manifiesto que alcanzar el ODS?11 en una ciudad peque?a en un pa¨ªs en desarrollo costar¨ªa de 20 a 50?millones de d¨®lares cada a?o; en una ciudad de tama?o mediano en desarrollo en Colombia, la India o Bolivia costar¨ªa de 140 a m¨¢s de 500?millones de d¨®lares; y en una gran ciudad en desarrollo, como Kuala Lumpur o Bogot¨¢, el coste oscilar¨ªa entre 600 millones y m¨¢s de 5.000?millones de d¨®lares.

Solamente en lo que respecta a las viviendas, se estima que se necesitan 4.000 millones de d¨®lares al a?o para alcanzar las metas establecidas por el ODS?11 en relaci¨®n con las viviendas adecuadas para todos.

Si no podemos calcular con precisi¨®n lo que nos costar¨ªa alcanzar el ODS 11, s¨ª sabemos lo que nos costar¨ªa no lograrlo. En el peor de los casos, las regiones en desarrollo pagar¨¢n el precio de la inacci¨®n debido a sus vulnerabilidades y fragilidad estructural. Las ciudades africanas perder¨¢n hasta dos tercios de sus recursos financieros, en las regiones m¨¢s pobres se extender¨¢n las condiciones de los barrios marginales, millones de personas se ver¨¢n abocadas a la pobreza extrema, los efectos clim¨¢ticos desencadenar¨¢n crisis urbanas adicionales y los avances en desarrollo se revertir¨¢n.

Por lo tanto, echar a suertes la inversi¨®n sostenible no es la soluci¨®n: el mundo debe invertir en su futuro urbano y esto requerir¨¢ instrumentos de financiaci¨®n innovadores y nuevas fuentes de financiaci¨®n diversificadas.

Financiar el desarrollo urbano sostenible

En la situaci¨®n econ¨®mica actual, las administraciones locales se han enfrentado a situaciones cada vez m¨¢s dif¨ªciles al acceder a recursos externos para financiar su desarrollo. Los bancos multilaterales de desarrollo siguen siendo los mayores proveedores de financiaci¨®n internacional para el desarrollo urbano sostenible, y para muchas administraciones locales ¡ªespecialmente para las de los pa¨ªses de renta baja y media-baja¡ª las transferencias intergubernamentales siguen siendo una de las principales fuentes de financiaci¨®n, dado que representan hasta el 90 por ciento o m¨¢s del total de sus ingresos locales, como en el caso, por ejemplo, de muchas ciudades del ?frica Subsahariana.

Es esencial colmar la laguna de financiaci¨®n de infraestructuras para garantizar que las ciudades puedan satisfacer sus necesidades de desarrollo de infraestructuras urbanas. Existen m¨¦todos de financiaci¨®n alternativos que ya se han adoptado en todo el mundo, que permiten que las ciudades y las administraciones locales desbloqueen distintas fuentes de capital y, de esta manera, mejoren su atractivo para los inversores.

Una de las principales formas en que las ciudades pueden generar m¨¢s financiaci¨®n es invertir en ellas mismas. Al mejorar sus propias fuentes de ingresos ¡ªo administrar los ingresos municipales, como los impuestos sobre la propiedad y las tasas y cargas impuestas a los usuarios¡ª las ciudades pueden aumentar sus ingresos en t¨¦rminos absolutos y mejorar su autonom¨ªa fiscal, lo que, a su vez, les permite proporcionar servicios e infraestructuras urbanas de mayor calidad.

Una mujer utiliza uno de los dispositivos para lavado de manos instalados por el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-H¨¢bitat) en el barrio marginal de Kibera, en Nairobi. ? ONU-H¨¢bitat/Julius Mwelu

ONU-H¨¢bitat ha estado fomentando el uso de herramientas como el?, concebido para ayudar a aumentar los ingresos procedentes de fuentes propias de las administraciones locales promoviendo su autodiagn¨®stico.

En las administraciones de ciudades peque?as cuya solvencia no sea muy s¨®lida, puede recurrirse a un enfoque de puesta en com¨²n de financiaci¨®n para cumplir con los requisitos de inversi¨®n.

Tambi¨¦n puede usarse la financiaci¨®n combinada para complementar los fondos p¨²blicos escasos con capital del sector privado, con el fin de llevar a cabo proyectos de infraestructuras innovadoras y de gran impacto que contribuyen al desarrollo sostenible, al tiempo que se proporciona un rendimiento financiero adecuado y se reducen los riesgos para los inversores. Del mismo modo, los fondos de desarrollo municipal creados a escala nacional pueden canalizar recursos en forma de pr¨¦stamos, subvenciones o, a veces, financiaci¨®n combinada para la inversi¨®n en viviendas o infraestructuras urbanas. M¨¢s de 60?pa¨ªses ya han creado estos fondos de desarrollo municipal en todo el mundo.

Sin embargo, la inversi¨®n en el desarrollo urbano sostenible no puede producirse sin marcos que la propicien. Por mucho que necesitemos la inversi¨®n en nuestras ciudades, desarrollar un sistema institucional y reglamentario s¨®lido tambi¨¦n ser¨¢ crucial para generar y atraer la financiaci¨®n.

Para establecer el escenario en el que esto ocurra, es necesario realizar varios ajustes y posibles reformas. Entre ellos destacan establecer un sistema reglamentario y jur¨ªdico claro por el cual se rijan y autoricen los pr¨¦stamos a las administraciones subnacionales y locales y se desarrollen sistemas y mercados de propiedad y uso de la tierra eficaces y eficientes; velar por que se establecen las instituciones adecuadas, con la capacidad y las competencias correctas necesarias para estructurar y aplicar instrumentos de financiaci¨®n y aprovechar las oportunidades de inversi¨®n del sector privado; vigilar los niveles de gasto, los tipos impositivos y los pasivos con respecto a los instrumentos de financiaci¨®n para influir positivamente en la voluntad de inversi¨®n del sector privado; y utilizar las calificaciones crediticias para ayudar a demostrar la solvencia de las ciudades con el fin de atraer la financiaci¨®n de los mercados de capitales y el sector privado.

El 2 de octubre, el mundo celebr¨® el D¨ªa Mundial del H¨¢bitat, que marcaba el inicio de??en torno al desarrollo urbano sostenible, la resiliencia y el crecimiento. En el D¨ªa Mundial de las Ciudades, celebrado el 31 de octubre, nos centraremos en encontrar las herramientas y los servicios que necesitamos para desbloquear las inversiones en las ciudades y financiar el desarrollo urbano sostenible.

Si queremos cumplir las promesas de los ODS, es necesario realizar cambios y actuar de manera en¨¦rgica a escala local, y es necesario hacerlo ya.

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