7 diciembre 2016

Tras 15 a?os de avances en la consecuci¨®n de unos Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que no ten¨ªan precedente, el mundo ha centrado su atenci¨®n en sus sucesores, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en un per¨ªodo de transici¨®n hacia la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible recientemente aprobada. Al examinar los logros y los asuntos pendientes en torno a los ocho ODM, la comunidad internacional, encabezada por las Naciones Unidas, llev¨® a cabo un exhaustivo proceso de consulta con partes interesadas de todas las esferas de la sociedad y acord¨® los 17 ODS que se perseguir¨¢n en los pr¨®ximos 15 a?os. Con la aspiraci¨®n general de acercar a las personas y al planeta y no dejar a nadie atr¨¢s, la Agenda 2030 constituye una oportunidad ¨²nica para inspirar la acci¨®n global para el desarrollo en todo el mundo, incluido en el ¨¢mbito del deporte para el desarrollo y la paz.

El deporte ha demostrado ser una herramienta eficaz en funci¨®n de los costos y flexible para promover la paz y los objetivos de desarrollo. Desde la concepci¨®n de los ODM en el a?o 2000, el deporte ha desempe?ado un papel esencial en el refuerzo de cada uno de los ocho Objetivos, un hecho que ha sido reconocido en numerosas resoluciones de la Asamblea General. En la resoluci¨®n 70/1, titulada ¡°Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible¡± y aprobada en 2015, tambi¨¦n se reconoce el papel del deporte en el fomento del progreso social:

¡°El deporte es otro importante facilitador del desarrollo sostenible. Reconocemos que el deporte contribuye cada vez m¨¢s a hacer realidad el desarrollo y la paz promoviendo la tolerancia y el respeto, y que respalda tambi¨¦n el empoderamiento de las mujeres y los j¨®venes, las personas y las comunidades, as¨ª como los objetivos en materia de salud, educaci¨®n e inclusi¨®n social¡±.

Aprovechando este enorme potencial del deporte, la Oficina de las Naciones Unidas sobre el Deporte para el Desarrollo y la Paz (ONUDDP) lleva mucho tiempo reuniendo a las personas a trav¨¦s del deporte y apoyando este ¨²ltimo en favor de las iniciativas de paz, desde grandes acontecimientos deportivos hasta actividades de base. Estas iniciativas ayudan a que el deporte explote su m¨¢ximo potencial para cumplir los Objetivos.

La participaci¨®n regular en actividades deportivas y f¨ªsicas genera diversos beneficios sociales y para la salud. No solo tiene una incidencia directa en la forma f¨ªsica, sino que tambi¨¦n inculca opciones de estilos de vida saludables a los ni?os y los j¨®venes, ayud¨¢ndoles a estar activos y luchar contra las enfermedades no transmisibles. Varios estudios realizados por la Organizaci¨®n Mundial de la Salud tambi¨¦n han puesto de manifiesto que el ejercicio f¨ªsico puede estimular una salud mental y un desarrollo cognitivo positivos. Se ha vinculado el ejercicio a la mejora de la autoestima y la confianza en uno mismo, as¨ª como a la generaci¨®n de efectos positivos para las personas que sufren depresi¨®n y ansiedad.

El deporte contribuye al bienestar independientemente de la edad, el g¨¦nero o la etnia. Todos disfrutan de ¨¦l y su alcance es inigualable. Por ejemplo, la Federaci¨®n Mundial de Taekwondo cre¨® la Taekwondo Humanitarian Foundation para promover este arte marcial en campamentos de refugiados de todo el mundo. Estas iniciativas conciencian sobre la situaci¨®n penosa de los j¨®venes refugiados y est¨¢n totalmente en armon¨ªa con los ODS, especialmente con el relativo a la salud (Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades).

Los ni?os y los j¨®venes se benefician enormemente de la actividad f¨ªsica. Las actividades f¨ªsicas y el deporte, combinados con el plan de estudios, son necesarios para una educaci¨®n completa (Objetivo 4: Garantizar una educaci¨®n inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos). El deporte ofrece aprendizaje permanente y educaci¨®n alternativa para ni?os que no pueden asistir a la escuela. Al participar en actividades deportivas y f¨ªsicas con la escuela, los estudiantes est¨¢n expuestos a valores deportivos fundamentales, entre ellos el trabajo en equipo, el juego limpio, el respeto de las normas y de los dem¨¢s, la cooperaci¨®n, la disciplina y la tolerancia. Estas aptitudes son esenciales para la futura participaci¨®n en actividades grupales y en la vida profesional y pueden estimular la cohesi¨®n social dentro de las comunidades y sociedades. Teniendo en cuenta los beneficios que ofrece el deporte para el desarrollo personal y social, el aumento del acceso y la participaci¨®n es un objetivo de desarrollo primordial.

Por este motivo, la ONUDDP lleva a cabo desde 2012 su Programa de Liderazgo Juvenil con el objetivo de capacitar y empoderar a j¨®venes l¨ªderes de comunidades desfavorecidas para utilizar el deporte como herramienta de progreso. En el campamento del Programa de Liderazgo Juvenil organizado en Hamburgo (Alemania), en febrero de 2016, se recibi¨® e integr¨® en el grupo a seis refugiados, poniendo de relieve la capacidad del deporte para fomentar la inclusi¨®n y unir a las personas.

Adem¨¢s, el deporte en su forma m¨¢s b¨¢sica fomenta la participaci¨®n equilibrada y tiene la capacidad de promover la igualdad de g¨¦nero (Objetivo 5: Lograr la igualdad de g¨¦nero y empoderar a todas las mujeres y las ni?as). A trav¨¦s del deporte y la actividad f¨ªsica, se puede empoderar a las mujeres y las ni?as, que adem¨¢s pueden beneficiarse de su efecto positivo sobre el estado de salud y psicosocial.

La participaci¨®n femenina en el deporte tambi¨¦n cuestiona los estereotipos y papeles sociales que se asocian com¨²nmente a la mujer. El deporte puede ayudar a las mujeres y las ni?as a demostrar a la sociedad su talento y sus logros al hacer hincapi¨¦ en sus aptitudes y capacidades. Esto a su vez mejora la autoestima y la confianza en uno mismo de las mujeres participantes. El deporte tambi¨¦n ofrece oportunidades de interacci¨®n social y amistad, que pueden sensibilizar a sus hom¨®logos masculinos sobre los papeles asignados al g¨¦nero y transmitir beneficios sociales y psicol¨®gicos a personas y grupos.

Por ejemplo, el proyecto Diyar Consortium llevado a cabo en el Estado de Palestina ilustra efectivamente la capacidad del deporte para promover la igualdad de g¨¦nero. El proyecto cre¨® un centro deportivo para brindar a las mujeres la oportunidad de participar en el deporte, aprender aptitudes transferibles y adquirir conocimientos para el empleo. La Unidad Deportiva Femenina Diyar se fund¨® en 2008 y un gran ejemplo de su ¨¦xito est¨¢ representado por el Equipo de F¨²tbol Femenino Diyar, que se convirti¨® en uno de los principales equipos de f¨²tbol nacionales del Estado de Palestina. En 2011 el equipo gan¨® el primer Campeonato de la Liga Palestina de F¨²tbol Femenino. Las integrantes del Equipo de F¨²tbol Femenino Diyar est¨¢n ahora implicadas con la academia, abierta en 2012, donde entrenan y transmiten sus conocimientos a ni?as m¨¢s peque?as. Adem¨¢s, Diyar ha desarrollado una s¨®lida red y asociaciones con organizaciones palestinas e internacionales, lo que ha permitido que el proyecto cobre impulso y gane apoyo para ser sostenible. Este proyecto benefici¨® no solo a las mujeres, sino al conjunto de la comunidad.

A trav¨¦s de las iniciativas de la ONUDDP y sus asociados, el deporte contribuye a hacer m¨¢s inclusivas las ciudades y comunidades (Objetivo 11: Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles). En abril de 2016, viaj¨¦ a Nepal para asistir a la inauguraci¨®n del proyecto Table Tennis for NepALL, cuyo objetivo es fomentar la inclusi¨®n de las personas con discapacidad. Es un gran ejemplo de c¨®mo el deporte puede fomentar el desarrollo social cambiando las percepciones sobre las personas con discapacidad y brindando a estas personas la oportunidad de participar en el deporte pese a los considerables obst¨¢culos. En particular, tras el devastador terremoto ocurrido en Nepal en 2015, el deporte cre¨® un sentido de normalidad y autoeficacia para los supervivientes.

Adem¨¢s, el deporte puede utilizarse como herramienta v¨¢lida para la prevenci¨®n de los conflictos y la promoci¨®n de la paz duradera, puesto que tanto el deporte como su universalidad tienen la capacidad de transcender culturas (Objetivo 16: Promover sociedades justas, pac¨ªficas e inclusivas).

En su contribuci¨®n a la paz, el deporte a menudo ofrece entornos seguros a nivel comunitario y de base, en los que los participantes se unen en la b¨²squeda de objetivos e intereses comunes, aprenden los valores del respeto, la tolerancia y el juego limpio, y desarrollan competencias sociales. Como denominador com¨²n y pasi¨®n compartida, el deporte puede tender puentes entre comunidades independientemente de sus diferencias culturales o divisiones pol¨ªticas. En ¨¦poca de conflicto o inestabilidad, las actividades deportivas pueden ofrecer a los participantes un sentido de normalidad.

Fui testigo de c¨®mo puede utilizarse el deporte para promover el entendimiento mutuo y el di¨¢logo en zonas de conflicto durante el Programa de Liderazgo Juvenil celebrado en Gwangju (Rep¨²blica de Corea) en 2013. El programa reuni¨® a participantes de la Rep¨²blica de Corea y la Rep¨²blica Popular Democr¨¢tica de Corea, brind¨¢ndoles a unos y a otros la oportunidad de darse cuenta de que comparten m¨¢s similitudes que diferencias y ayud¨¢ndoles a disipar las percepciones negativas del otro. El Programa de Liderazgo Juvenil fue una herramienta esencial para que los dos pa¨ªses utilizasen el deporte para generar v¨ªnculos sociales que les ayuden a fomentar el acercamiento, el respeto, el entendimiento mutuo y el di¨¢logo.

Para la verdadera mejora del desarrollo mundial y la consecuci¨®n de los ODS es fundamental el establecimiento de asociaciones s¨®lidas y cohesionadas. El mundo est¨¢ m¨¢s interconectado que nunca y el fen¨®meno mundial del deporte tiene el poder de conectar las influyentes redes de diversos asociados y partes interesadas con un compromiso com¨²n con el desarrollo duradero. En este sentido, el mundo del deporte puede ofrecer poderosas redes de asociados y partes interesadas comprometidas con el uso del deporte para el desarrollo sostenible (Objetivo 17: Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible).

Un ejemplo destacado de este tipo de asociaci¨®n en este contexto es la cooperaci¨®n entre las Naciones Unidas y el Comit¨¦ Ol¨ªmpico Internacional (COI), una entidad que goza de la condici¨®n de observador en la Asamblea General de las Naciones Unidas y que comparte con la ONUDDP, en calidad de asociado clave, varias iniciativas conjuntas en el ¨¢mbito del deporte para el desarrollo y la paz. Por ejemplo, la Asamblea General ha aprobado varias resoluciones sobre la tregua ol¨ªmpica. Cada cuatro a?os, las Naciones Unidas instan a los Estados Miembros, todas las partes en conflicto y otras partes interesadas a respetar la tregua durante la celebraci¨®n de los Juegos Ol¨ªmpicos y Paral¨ªmpicos, con la esperanza de que un d¨ªa de tregua pueda dar lugar a una semana de paz, un mes de paz y, finalmente, poner fin a la guerra. De este modo, los valores ol¨ªmpicos se han convertido en un importante componente del deporte y la educaci¨®n con una larga tradici¨®n en la promoci¨®n de la paz. La resoluci¨®n 70/4 de la Asamblea General, titulada ¡°Construcci¨®n de un mundo pac¨ªfico y mejor mediante el deporte y el ideal ol¨ªmpico¡±, fue copatrocinada por 180 Estados Miembros de las Naciones Unidas y aprobada por consenso en 2015. En la resoluci¨®n, los Estados acordaron observar la tregua ol¨ªmpica desde el s¨¦ptimo d¨ªa anterior a la ceremonia de inauguraci¨®n de los Juegos Ol¨ªmpicos de R¨ªo de 2016, celebrada en agosto, hasta el s¨¦ptimo d¨ªa posterior a la ceremonia de clausura de los Juegos Paral¨ªmpicos de R¨ªo de 2016, celebrada en septiembre.

Estos Juegos tendr¨¢n un enorme poder para inspirar y unir a las personas de todo el planeta. El Brasil acoger¨¢ los primeros Juegos Ol¨ªmpicos y Paral¨ªmpicos de Am¨¦rica del Sur. Tambi¨¦n por primera vez, los refugiados estar¨¢n representados por su propio equipo ol¨ªmpico. Estas dos caracter¨ªsticas sin precedentes de los Juegos Ol¨ªmpicos y Paral¨ªmpicos de 2016 muestran que no son competiciones feroces, sino oportunidades ¨²nicas para construir una sociedad m¨¢s inclusiva y enviar un mensaje de paz, inclusi¨®n y respeto. Los grandes acontecimientos deportivos pueden ayudar a impulsar el desarrollo social, el crecimiento econ¨®mico, la salud, la educaci¨®n y la protecci¨®n ambiental, especialmente si forman parte de pol¨ªticas a largo plazo coherentes y sostenibles a nivel municipal, regional y nacional.

Sin embargo, el deporte sigue enfrent¨¢ndose a numerosas dificultades para explotar su verdadero potencial. Con demasiada frecuencia vemos ejemplos de intolerancia, racismo, odio y violencia durante encuentros deportivos. Las organizaciones deportivas, los agentes, los jugadores y los aficionados deben hacer todo lo que puedan para luchar contra estos males y aprovechar totalmente el poder positivo del deporte. Al igual que en muchos otros ¨¢mbitos, la corrupci¨®n tambi¨¦n afecta al deporte. La corrupci¨®n mata al deporte y no debe tolerarse la mala praxis en ¨¦l, incluido el dopaje. Nuestro papel consiste en seguir luchando contra los abusos y promover la adopci¨®n de la buena gobernanza, la integridad y la transparencia. Tambi¨¦n debemos procurar hacer de los ODS el centro de todas las organizaciones deportivas.

Pese a estas dificultades, el enorme poder positivo del deporte y su pasi¨®n seguir¨¢n uniendo a las personas y promoviendo un mundo m¨¢s inclusivo y pac¨ªfico a trav¨¦s de sus valores y principios universales. Hist¨®ricamente, el deporte ha desempe?ado un importante papel en todas las sociedades y ha actuado como s¨®lida plataforma de comunicaci¨®n que puede utilizarse para promover una cultura de paz. Es y seguir¨¢ siendo una de las herramientas m¨¢s vers¨¢tiles y eficaces en funci¨®n del costo para promover los valores de las Naciones Unidas y cumplir los ODS.?

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Los ni?os juegan al f¨²tbol en la Academia de F¨²tbol ACAKORO en la secci¨®n de Korogocho de Nairobi, Kenia, septiembre de 2015

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