Tanto el entorno natural de la Ant¨¢rtida como los mecanismos de su gobernanza internacional son ¨²nicos. Esta regi¨®n g¨¦lida, que comprende el continente ant¨¢rtico y el oc¨¦ano Austral que lo rodea, alberga la mayor masa de hielo del mundo y comunidades biol¨®gicas impresionantes: ping¨¹inos y focas gregarios, ballenas majestuosas y krill superabundante. El fr¨ªo de la Ant¨¢rtida ayuda a regular la atm¨®sfera de la Tierra y la temperatura de los oc¨¦anos, mientras que la capa de hielo retiene agua que, de otro modo, aumentar¨ªa peligrosamente el nivel del mar.
La Ant¨¢rtida se rige por el desde 1961. Doce Estados lo firmaron en 1959 para resolver desacuerdos territoriales singulares, garantizar la libertad de investigaci¨®n cient¨ªfica y fomentar la colaboraci¨®n cient¨ªfica. En las d¨¦cadas posteriores, se cre¨® un Sistema del Tratado Ant¨¢rtico (STA) m¨¢s amplio, con tratados adicionales firmados, incluida la (CCRVMA, en vigor desde 1982) y el (en vigor desde 1998), que se centran en la protecci¨®n del medio ambiente ant¨¢rtico. Hoy en d¨ªa, 58 Estados son signatarios del Tratado Ant¨¢rtico. De ellos, 29 son ¡°partes consultivas¡±, que fueron signatarios originales o han demostrado suficiente trabajo cient¨ªfico en la Ant¨¢rtida para contribuir a la toma de decisiones en las reuniones regulares de las partes. Las partes restantes son ¡°no consultivas¡± y, aunque pueden asistir a las reuniones del Tratado Ant¨¢rtico, no participan en la votaci¨®n de las medidas.
Pero, ?hasta qu¨¦ punto el STA protege el medio ambiente de la Ant¨¢rtida? El hielo del continente y sus comunidades biol¨®gicas se enfrentan a graves amenazas sist¨¦micas derivadas del cambio clim¨¢tico global. El calentamiento atmosf¨¦rico y oce¨¢nico act¨²a sobre el hielo ant¨¢rtico y lo derrite lentamente desde arriba y desde abajo, socavando la estabilidad glacial en distintas partes del continente. El calentamiento global tambi¨¦n calienta y acidifica el oc¨¦ano, lo que, como sugieren los modelos actuales, disminuye la capacidad de los animales de encontrar presas suficientes para su nutrici¨®n o incluso reproducci¨®n.
El medio ambiente de la Ant¨¢rtida tambi¨¦n se enfrenta a impactos ambientales localizados resultantes de actividades humanas, como la explotaci¨®n de recursos, el turismo y la investigaci¨®n cient¨ªfica. El aumento de la explotaci¨®n de los recursos, en particular las actividades pesqueras, podr¨ªa, sin una gesti¨®n adecuada, afectar negativamente a las poblaciones animales ant¨¢rticas y los servicios ecosist¨¦micos asociados que ofrecen. Una especie como el krill (Euphausia superba), que es la especie animal salvaje m¨¢s grande por biomasa colectiva, no s¨®lo es la especie clave del ecosistema ant¨¢rtico, de la que se alimentan muchos animales de orden superior, sino que tambi¨¦n secuestra grandes cantidades de carbono.
La industria del turismo en la Ant¨¢rtida, aunque es bastante peque?a en comparaci¨®n con los est¨¢ndares mundiales, sigue creciendo. La temporada tur¨ªstica se desarrolla durante el corto verano austral y est¨¢ muy concentrada en su ¨¢mbito geogr¨¢fico. Incluso los aproximadamente 120.000 visitantes que recibir¨¢ la Ant¨¢rtida (verano 2023-2024) pueden tener un impacto enorme en los ecosistemas del continente, que han evolucionado para sobrevivir a los rigores del fr¨ªo ant¨¢rtico y las largas noches de invierno.
El Sistema del Tratado Ant¨¢rtico se dedica principalmente a las amenazas ambientales que surgen localmente, incluidas la pesca, el turismo y la investigaci¨®n cient¨ªfica, y que pueden controlarse como tales. El Protocolo sobre Protecci¨®n del Medio Ambiente exige una evaluaci¨®n del impacto ambiental de las nuevas actividades humanas en la zona, la m¨¢s importante de las cuales es la construcci¨®n de nuevas instalaciones cient¨ªficas. El Protocolo tambi¨¦n proh¨ªbe las actividades mineras en la Ant¨¢rtida por tiempo indefinido. Las actividades tur¨ªsticas est¨¢n reguladas de forma laxa mediante los esfuerzos combinados de las partes del Tratado y la Asociaci¨®n Internacional de Operadores Tur¨ªsticos Ant¨¢rticos, que representa a la mayor¨ªa de las empresas privadas que operan en la industria. La Comisi¨®n para la Conservaci¨®n de los Recursos Vivos Marinos Ant¨¢rticos es el principal foro para controlar las actividades pesqueras y las medidas de conservaci¨®n. Sin embargo, en la ¨²ltima d¨¦cada, los Estados miembros de la CCRVMA han divergido cada vez m¨¢s en sus actitudes sobre estos temas de explotaci¨®n y conservaci¨®n y han luchado por lograr un consenso sobre las medidas de control.

Aunque se trata de una cuesti¨®n y una regi¨®n profundamente internacionales, la Ant¨¢rtida no est¨¢ estrechamente vinculada a las Naciones Unidas ni a sus organismos especializados. Las partes del Tratado Ant¨¢rtico, en parte debido a las sensibilidades territoriales implicadas, han sostenido que el STA es el foro apropiado y m¨¢s eficaz para tratar temas ant¨¢rticos. Los signatarios originales fueron bastante deliberados en su decisi¨®n de crear un r¨¦gimen separado de las Naciones Unidas, aunque en su pre¨¢mbulo el Tratado afirma que contribuye a ¡°los prop¨®sitos y principios incorporados en la Carta de las Naciones Unidas¡±. El Tratado establece adem¨¢s que las partes aspiran a establecer ¡°relaciones de trabajo cooperativas con aquellos organismos especializados de las Naciones Unidas¡ que tengan un inter¨¦s cient¨ªfico o t¨¦cnico en la Ant¨¢rtida¡± (Art¨ªculo III.2).
En varias ocasiones, algunos Estados miembros han utilizado los foros de las Naciones Unidas para criticar la gobernanza y la geopol¨ªtica de la Ant¨¢rtida. , antes de que se negociara el Tratado Ant¨¢rtico, la India propuso que la ¡°cuesti¨®n de la Ant¨¢rtida¡± se planteara en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Aunque retir¨® su propuesta antes de que se produjera el debate, a la India le preocupaba que un peque?o grupo de Estados estuviera tratando de excluir al resto del mundo de la gobernanza de la Ant¨¢rtida y tambi¨¦n, m¨¢s espec¨ªficamente, sobre las pruebas nucleares all¨ª; El Tratado Ant¨¢rtico acab¨® por abordar este ¨²ltimo punto. A mediados de los a?os 1970, algunos miembros del Grupo de los 77 pa¨ªses en desarrollo sostuvieron, en el Comit¨¦ de Pesca de la Organizaci¨®n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci¨®n, que las partes del Tratado Ant¨¢rtico (nuevamente, en su mayor¨ªa Estados del Norte global industrializado y desarrollado) no estaban gestionando los recursos marinos vivos de la Ant¨¢rtida en beneficio de toda la humanidad, especialmente de los pueblos de los pa¨ªses en desarrollo.
El encuentro m¨¢s importante entre las Naciones Unidas y el STA se produjo en la d¨¦cada de 1980. En un discurso ante la Asamblea General en septiembre de 1982, el Primer Ministro de Malasia sostuvo que la Ant¨¢rtida era un ejemplo de una regi¨®n en la que las naciones ricas y desarrolladas exclu¨ªan a las peque?as naciones en desarrollo del poder y la toma de decisiones. Muchos otros miembros del Movimiento de Pa¨ªses No Alineados sostuvieron que el STA era un sistema cerrado que imped¨ªa a los pa¨ªses del Sur el acceso a la explotaci¨®n de los recursos y la toma de decisiones al respecto. La ¡°Cuesti¨®n de la Ant¨¢rtida¡± se incluy¨® en el programa de la Asamblea General en 1983 y se discuti¨® anualmente hasta 1994, y con menor frecuencia desde entonces y hasta 2005, cuando el tema del programa no se incluy¨® para su discusi¨®n futura.
En general, las partes en el Tratado defendieron su r¨¦gimen separado argumentando que, en primer lugar, estaba haciendo una buena labor de preservaci¨®n de la paz y protecci¨®n del medio ambiente y, en segundo lugar, cualquier Estado pod¨ªa firmar el Tratado. El tema del programa ¡°Cuesti¨®n de la Ant¨¢rtida¡± permiti¨® a otros Estados Miembros de las Naciones Unidas aprender mucho sobre el medio ambiente ant¨¢rtico y sus mecanismos de gobernanza, y muchos llegaron a apreciar sus logros. Malasia, el principal iniciador de los debates sobre el STA en las Naciones Unidas, firm¨® el Tratado en 2011.

?C¨®mo pueden los organismos de las Naciones Unidas y los organismos especializados ocuparse de la Ant¨¢rtida? Independientemente de las tensiones a las que est¨¦ sometido, el Sistema del Tratado Ant¨¢rtico est¨¢ haciendo en t¨¦rminos generales una labor eficaz de gesti¨®n de los impactos humanos localizados en los entornos ant¨¢rtico y del oc¨¦ano Austral. Todos los Estados con actividades y preocupaciones cient¨ªficas o comerciales en la Ant¨¢rtida son partes del Tratado Ant¨¢rtico y de los instrumentos conexos, y cualquier Estado que desee firmar el Tratado puede hacerlo. De hecho, el declar¨® espec¨ªficamente que ¡°el sistema del Tratado Ant¨¢rtico sigue ofreciendo un ejemplo ¨²nico de cooperaci¨®n internacional¡±.
Sin embargo, no todos los Estados miembros de las Naciones Unidas son partes del Tratado Ant¨¢rtico. Por ejemplo, s¨®lo un Estado africano, Sud¨¢frica, es signatario. Los pa¨ªses menos adelantados y los peque?os Estados insulares casi no tienen capacidad para participar en actividades ant¨¢rticas que les permitan tener una voz activa en las deliberaciones del Tratado Ant¨¢rtico. Y la reciente experiencia de negociaci¨®n del nuevo Acuerdo sobre la conservaci¨®n y el uso sostenible de la diversidad biol¨®gica marina de las zonas situadas fuera de la jurisdicci¨®n nacional (Acuerdo BBNJ) sugiere que tal vez las partes de la CCRVMA a las partes no pertenecientes al Tratado Ant¨¢rtico. Como lo demuestra claramente el caso del cambio clim¨¢tico, existen amenazas globales para la Ant¨¢rtida que tendr¨¢n ramificaciones globales. Los desaf¨ªos ambientales de la Ant¨¢rtida no pueden abordarse plenamente mediante el Sistema del Tratado Ant¨¢rtico. La y su conferencia regular de las partes, por ejemplo, son cruciales para los esfuerzos destinados a reducir las emisiones de carbono.
Aunque la ¡°Cuesti¨®n de la Ant¨¢rtida¡± no ha estado en la agenda de la Asamblea General desde 2005, dos Secretarios Generales sucesivos de las Naciones Unidas han prestado atenci¨®n a la regi¨®n debido a las amenazas del cambio clim¨¢tico. Ban Ki-moon fue el primer Secretario General que visit¨® la Ant¨¢rtida en noviembre de 2007, y observ¨® las del cambio clim¨¢tico tanto en el hielo como en las comunidades animales. Ant¨®nio Guterres visit¨® la Ant¨¢rtida en noviembre de 2023. Destac¨® los efectos del cambio clim¨¢tico antes de la vig¨¦simo octava Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim¨¢tico (COP 28), que se celebr¨® en Dub¨¢i, Emiratos ?rabes Unidos, del 30 de noviembre al 13 de diciembre de 2023. Dijo que . Como l¨ªder ambiental y moral, el Secretario General est¨¢ actuando noblemente en nombre del medio ambiente ant¨¢rtico y de los pueblos del mundo. El medio ambiente ant¨¢rtico, al igual que el medio ambiente mundial, necesita todos los defensores de que disponga.
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