11 julio 2025

Cerca de 2 mil millones de toneladas de polvo son emitidos a la atm¨®sfera cada a?o, equivalente en peso a 307 Gran Pir¨¢mides de Giza. ?Eso es mucho polvo!

M¨¢s del 80 por ciento del total mundial de polvo proviene de los desiertos del norte de ?frica y Oriente Medio pero el problema es verdaderamente internacional, afectando a m¨¢s de 150 pa¨ªses y a en todo el mundo.

En el mejor de los casos, las tormentas de arena y polvo son una molestia y causan cielos nublados, ensuciando las ventanas y los autos. Pero tambi¨¦n pueden tener efectos de gran alcance en nuestra salud y calidad de vida, en el transporte a¨¦reo y terrestre, en la agricultura y el medio ambiente, y en la producci¨®n de energ¨ªa solar.

Por esta raz¨®n, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en , proclam¨® el 12 de julio como D¨ªa Internacional de Lucha contra las Tormentas de Arena y Polvo, y declar¨® el per¨ªodo de 2025 a 2034 como el Decenio de las Naciones Unidas para la Lucha contra las Tormentas de Arena y Polvo. El Presidente de la Asamblea General ser¨¢ el anfitri¨®n de una reuni¨®n de alto nivel en Nueva York para conmemorar el d¨ªa como parte de una serie de actividades en todo el mundo.

En la Organizaci¨®n Meteorol¨®gica Mundial (OMM), hemos dedicado nuestros 75 a?os de existencia a brindar apoyo cient¨ªfico para fundamentar la acci¨®n. En este caso, desempe?amos un papel fundamental en la y trabajamos para fortalecer la capacidad de nuestros miembros ¡ªlos servicios meteorol¨®gicos e hidrol¨®gicos nacionales¡ª para mejorar los pron¨®sticos y alertas ante lo que se ha convertido en un peligro grave.

Con este esp¨ªritu, la OMM publica anualmente un ¡ªprogramado, a partir de 2024, para coincidir con el 12 de julio¡ª que destaca los puntos cr¨ªticos, los impactos, los riesgos, los avances y los desaf¨ªos en la predicci¨®n y el monitoreo. Se recomienda su lectura a los responsables de la formulaci¨®n de las pol¨ªticas relevantes.

Celeste Saulo, Secretaria General de la Organizaci¨®n Meteorol¨®gica Mundial (OMM). Cr¨¦dito de la foto: OMM

?C¨®mo influye la OMM en este proceso?

El (SDS-WAS) de la OMM se cre¨® en 2007. Su objetivo es fortalecer los servicios operativos de predicci¨®n y alerta para diversas regiones del mundo de forma coordinada a nivel mundial, con el fin de reducir el impacto en el medio ambiente, la salud y la econom¨ªa. Esta alianza internacional de colaboraci¨®n entre las comunidades de investigaci¨®n, operaciones y usuarios facilita la transferencia de tecnolog¨ªa de la investigaci¨®n a aplicaciones al servicio de la sociedad. La OMM agradece todo el apoyo financiero y en especie que ha recibido, m¨¢s recientemente del Reino de Arabia Saud¨ª.

Actualmente, son cuatro regiones activas que coordinan sus actividades a trav¨¦s de sus centros regionales asociados:

  • la regi¨®n del Consejo de Cooperaci¨®n del Golfo, con el Centro Regional asociado en Yeda, Arabia Saud¨ª
  • la regi¨®n ?frica del Norte-Oriente Medio-Europa, con el Centro Regional asociado en Barcelona, Espa?a
  • Asia, con el Centro Regional asociado en Pek¨ªn
  • las Am¨¦ricas, con el Centro Regional asociado en Bridgetown, Barbados.

Para apoyar la iniciativa Alertas Tempranas para Todos del Secretario General de las Naciones Unidas, la OMM est¨¢ identificando aquellos pa¨ªses que definen las tormentas de arena y polvo como un peligro prioritario.

Conf¨ªo en que nuestros esfuerzos conjuntos mejorar¨¢n el intercambio de datos y conocimientos, lo que permitir¨¢ realizar predicciones m¨¢s precisas. Esto enriquecer¨¢ la investigaci¨®n sobre los aerosoles de polvo y sus efectos en el clima, la meteorolog¨ªa y los ecosistemas, y optimizar¨¢ las estrategias de mitigaci¨®n para reducir los impactos negativos de las tormentas de arena y polvo.

?Juntos podemos marcar la diferencia!

De hecho, ya estamos viendo resultados, incluso en los pa¨ªses m¨¢s vulnerables.

La informaci¨®n proporcionada por los Centros Regionales de Polvo de la OMM se utiliza ahora para respaldar las alertas nacionales. En un avance pionero, Chad ha emitido su primera alerta del (CAP) y ha comenzado a compartir datos meteorol¨®gicos en tiempo real con la comunidad internacional. Burkina Faso tambi¨¦n cuenta con un sistema de alertas. Ambos utilizan productos proporcionados por el Centro Regional de Polvo de Barcelona y est¨¢n financiados por la .

Burkina Faso y Chad son dos de los pa¨ªses africanos que se ven afectados anualmente por brotes de meningitis que ocurren durante la estaci¨®n seca; forman parte del llamado "cintur¨®n de la meningitis". El est¨¢ trabajando con la Organizaci¨®n Mundial de la Salud (OMS) en un sistema de alerta temprana para la meningitis, que toma en cuenta los pron¨®sticos de temperatura y humedad relativa, as¨ª como los pron¨®sticos de polvo. Las alertas anticipadas pueden mejorar considerablemente la gesti¨®n sanitaria.

?Por qu¨¦ necesitamos la colaboraci¨®n global?

En la OMM, siempre decimos que el tiempo y el clima no conocen fronteras y que ning¨²n pa¨ªs puede afrontarlos por s¨ª solo. Ah¨ª radica el valor del modelo ¨²nico de intercambio de datos de la OMM.

Las tormentas de arena y polvo pueden transportarse a miles de kil¨®metros de su origen. El polvo sahariano cruza regularmente el oc¨¦ano Atl¨¢ntico, perjudicando la calidad del aire en el Caribe y Sudam¨¦rica. Otros puntos cr¨ªticos incluyen el mar Mediterr¨¢neo, el mar Ar¨¢bigo, la bah¨ªa de Bengala y el centro-este de China.

Los impactos son m¨²ltiples. Una intrusi¨®n de polvo sahariano que cubri¨® los Alpes europeos en marzo de 2022 fue uno de los factores que contribuyeron a la p¨¦rdida r¨¦cord de glaciares ese a?o.

No todo son malas noticias. Las tormentas de arena y polvo tienden a suprimir la actividad de huracanes en el Atl¨¢ntico y contienen nutrientes que favorecen la fertilizaci¨®n de los ecosistemas marinos y continentales, lo que repercute positivamente en la agricultura y la pesca.

El ¨²ltimo Bolet¨ªn de la OMM sobre el Polvo en Suspensi¨®n Atmosf¨¦rica destaca diversos efectos, con ejemplos de degradaci¨®n ambiental causada por la erosi¨®n del suelo, el pastoreo excesivo, la deforestaci¨®n, la desecaci¨®n de marismas y los proyectos de construcci¨®n que han exacerbado las emisiones de polvo. El Bolet¨ªn cita un nuevo indicador, desarrollado en colaboraci¨®n con la OMS, para estimar las concentraciones de polvo mineral en part¨ªculas de polvo nocivas de 10 micr¨®metros o menos de di¨¢metro (PM10). A nivel mundial, durante 2018-2022, aproximadamente 3.8 mil millones de personas (el 48,9 por ciento de la poblaci¨®n mundial) estuvieron expuestas a concentraciones promedio anuales de polvo PM10 superiores al umbral anual recomendado por la OMS. Esto representa un aumento de 31 por ciento desde los 2.9 mil millones de personas (44,5 por ciento) afectados durante el per¨ªodo 2003-2007.

Esto es solo una muestra de las causas e impactos interconectados y en cascada. Desafortunadamente, juntos se combinan para producir la tormenta perfecta (de arena y polvo). Por lo tanto, la mejora de los pron¨®sticos y las alertas forma parte de una acci¨®n internacional, regional y nacional mucho m¨¢s amplia que se necesita. En el contexto de las tormentas de arena y polvo, la OMM mantiene su compromiso de hacer todo lo posible para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia.

 

Este art¨ªculo se ha publicado con la ayuda de traducci¨®n autom¨¢tica; se han hecho esfuerzos razonables para garantizar su precisi¨®n. Las Naciones Unidas no se responsabilizan de las traducciones incorrectas o inexactas ni de otros problemas que puedan derivarse de la traducci¨®n autom¨¢tica. Si surgen preguntas relacionadas con la exactitud de la informaci¨®n contenida en esta traducci¨®n, consulte la versi¨®n original del art¨ªculo en ingl¨¦s.

?

La Cr¨®nica?ONU??no?constituye un registro oficial. Tiene el privilegio de acoger a los altos funcionarios de las Naciones Unidas, as¨ª como a distinguidos colaboradores de fuera del sistema de las Naciones Unidas cuyas opiniones no son necesariamente las de las Naciones Unidas. Del mismo modo, las fronteras y los nombres que se muestran y las designaciones utilizadas en los mapas o en los art¨ªculos no implican necesariamente un apoyo o una aceptaci¨®n por parte de las Naciones Unidas.?