11 julio 2011

La idea de la diplomacia preventiva ha cautivado a las Naciones Unidas desde que el Secretario General Dag Hammarskj?ld la formulara por primera vez, hace casi medio siglo. El Art¨ªculo 99 de la Carta de las Naciones Unidas conten¨ªa un presagio de la diplomacia preventiva. Desde el surgimiento de las Naciones Unidas, el Secretario General Trygve Lie hizo uso de sus atribuciones en virtud de ese Art¨ªculo para reunir informaci¨®n sobre determinadas situaciones, establecer contactos con los interesados, enviar emisarios para que observaran de cerca las situaciones e hicieran lo que estuviera a su alcance para atajar o contener las crisis que suscitaban preocupaci¨®n internacional.

El Secretario General Dag Hammarskj?ld sab¨ªa que no era mucho lo que pod¨ªan hacer las Naciones Unidas en el caso de un conflicto de intereses directo entre las superpotencias en el contexto de la guerra fr¨ªa. Pero ten¨ªa presente que, de presentarse la oportunidad, tal vez podr¨ªa atajar las controversias entre potencias menores y evitarles la atracci¨®n gravitacional de la pugna entre las superpotencias. Hammarskj?ld estableci¨® caracter¨ªsticas de la pr¨¢ctica de la diplomacia preventiva que todav¨ªa hoy conservan una gran validez. Una de ellas era decidir si sus esfuerzos ser¨ªan ¨²tiles. Ese juicio siempre estaba impl¨ªcito; no hab¨ªa nada de autom¨¢tico en su intervenci¨®n. Utilizaba representantes a quienes enviaba en misiones especiales o destacaba en determinadas situaciones. Ten¨ªa en mente desplegar un anillo de representantes alrededor del mundo.

El Secretario General U Thant llev¨® m¨¢s lejos la visi¨®n de Hammarskj?ld. Su papel en la prevenci¨®n de un enfrentamiento nuclear a causa de la crisis de los misiles en Cuba debe catalogarse como el m¨¢s espectacular ejemplo de diplomacia preventiva que figura en los anales de las Naciones Unidas. Los archivos de la Organizaci¨®n contienen dram¨¢ticos materiales en los que se documentan sus gestiones. M¨¢s adelante volver¨¦ a referirme a esta cuesti¨®n.

El Secretario General Kurt Waldheim continu¨® con la pr¨¢ctica de la diplomacia preventiva. Alcanz¨® ¨¦xitos en las controversias fronterizas entre el Ir¨¢n y el Iraq durante el decenio de 1960. Recurri¨® a los llamamientos en situaciones peligrosas como la guerra ¨¢rabe-israel¨ª de 1973. Actu¨® diligentemente al prestar ayuda con el env¨ªo de personal de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz a fin de que contuvieran y controlaran esa situaci¨®n, y fue merecedor de elogios por sus esfuerzos.

El Secretario General Javier P¨¦rez de Cu¨¦llar actu¨® acertadamente cuando envi¨® una discreta misi¨®n de determinaci¨®n de los hechos a Bulgaria y Turqu¨ªa en 1989 para atajar el deterioro de una controversia entre los dos pa¨ªses. Exhort¨® a que se mantuviera una amplia vigilancia mundial de las amenazas para la seguridad y el bienestar de las personas, y estableci¨®, dentro de la Oficina del Secretario General, una dependencia encargada de recopilar y analizar informaci¨®n que lo ayudara a poner sobre aviso al Consejo de Seguridad acerca de situaciones que pudieran poner en peligro o quebrantar la paz y la seguridad internacionales.

El Secretario General Boutros Boutros-Ghali ocup¨® el cargo poco despu¨¦s del fin de la guerra fr¨ªa, en medio de esperanzas de un nuevo orden mundial. En enero de 1992, el Consejo de Seguridad, en la primera reuni¨®n en la cumbre que celebraba, le pidi¨® que presentara un informe sobre la futura funci¨®n de las Naciones Unidas en la prevenci¨®n de conflictos y el establecimiento y la consolidaci¨®n de la paz, lo que lo llev¨® a presentar el informe titulado Un programa de paz, ampliamente aclamado. Boutros-Ghali practic¨® la diplomacia preventiva en casos como la guerra entre Eritrea y el Yemen, y apoy¨® el establecimiento del primer despliegue preventivo de personal de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz en la ex Rep¨²blica Yugoslava de Macedonia.

El Secretario General Kofi Annan continu¨® la labor de sus predecesores y present¨® tres informes sobre el tema. Ejerci¨® la diplomacia preventiva con ¨¦xito en el conflicto fronterizo entre el Camer¨²n y Nigeria por la pen¨ªnsula Bakassi.

El actual Secretario General Ban Ki-Moon ha llevado adelante la pr¨¢ctica de la diplomacia preventiva en las Naciones Unidas, y ha proporcionado un valiente liderazgo con respecto a la cuesti¨®n del cambio clim¨¢tico que se situar¨¢ en la categor¨ªa de diplomacia preventiva. Tambi¨¦n ha presentado informes sobre diplomacia preventiva a la Asamblea General.

LA DIPLOMACIA PREVENTIVA DE U THANT DURANTE LA CRISIS DE LOS MISILES EN CUBA

Los historiadores reconocen que la crisis de los misiles en Cuba fue el momento m¨¢s peligroso de la historia de la humanidad, cuando, durante los trece d¨ªas comprendidos entre el 16 y el 28 de octubre de 1962, el mundo estuvo m¨¢s cerca que nunca de hacerse volar en pedazos. El 22 de octubre, el Presidente John F. Kennedy anunci¨® que hab¨ªa ordenado una cuarentena naval alrededor de Cuba que entrar¨ªa en vigor el 24 de octubre. Barcos estadounidenses y sovi¨¦ticos llegaron a estar en estrecha proximidad, y, seg¨²n se sabe ahora, el capit¨¢n de un submarino de la URSS autoriz¨® el empleo de armas nucleares en defensa de los barcos sovi¨¦ticos o en su propia defensa. Las gestiones del Secretario General de las Naciones Unidas U Thant contribuyeron notablemente a desactivar la crisis.

El 24 de octubre de 1962, en su discurso ante el Consejo de Seguridad, U Thant recalc¨® que estaba en juego el destino mismo de la humanidad. Inst¨® a que se celebrar¨¢n urgentemente negociaciones entre las partes directamente involucradas e inform¨® al Consejo de que hab¨ªa enviado exhortaciones urgentes al Presidente Kennedy y al Primer Ministro Nikita Khruschev para que establecieran una moratoria de dos a tres semanas de duraci¨®n. Esa medida entra?ar¨ªa, por parte de la URSS, la suspensi¨®n voluntaria de todos los env¨ªos de armamentos a Cuba. Por parte de los Estados Unidos entra?ar¨ªa la suspensi¨®n voluntaria de la cuarentena, y en especial del registro de los barcos que se dirigieran a Cuba. Tambi¨¦n hizo un llamamiento al Presidente y al Primer Ministro de Cuba para que suspendieran la construcci¨®n y el desarrollo de servicios e instalaciones militares importantes en Cuba durante el per¨ªodo de negociaci¨®n. Asimismo, ofreci¨® su disposici¨®n para cualesquiera servicios que personalmente pudiera prestar a todas las partes interesadas.

El 25 de octubre de 1962, el Primer Ministro Khruschev dirigi¨® a U Thant una comunicaci¨®n por escrito en la que aceptaba su propuesta. El Presidente Kennedy tambi¨¦n le comunic¨® por escrito ese d¨ªa que, si bien apreciaba el esp¨ªritu del mensaje de U Thant, la clave de la soluci¨®n de la crisis era la retirada de las armas de Cuba. Los barcos sovi¨¦ticos siguieron navegando hacia las aguas comprendidas en la cuarentena. Ese mismo d¨ªa U Thant hizo un llamado urgente a los dos l¨ªderes, porque le preocupaba que los barcos sovi¨¦ticos que ya se dirig¨ªan a Cuba pudieran desafiar la cuarentena y dar lugar a un enfrentamiento entre barcos sovi¨¦ticos y estadounidenses, lo cual anular¨ªa toda posibilidad de negociaci¨®n. En consecuencia, pidi¨® al Primer Ministro Khruschev que instruyera a los barcos sovi¨¦ticos que navegaban con rumbo a Cuba que permanecieran fuera de la zona de interceptaci¨®n por un per¨ªodo limitado. Tambi¨¦n pidi¨® al Presidente Kennedy que instruyera a los barcos estadounidenses desplegados en el Caribe que hicieran todo lo posible por evitar un enfrentamiento directo con barcos sovi¨¦ticos. Comunic¨® a cada dirigente que si recib¨ªa las garant¨ªas solicitadas informar¨ªa a la otra parte al respecto.

El Presidente Kennedy acept¨® de inmediato su propuesta, aunque ello depend¨ªa de la aceptaci¨®n por el Gobierno sovi¨¦tico. El Primer Ministro Khruschev tambi¨¦n acept¨® la moratoria. Inform¨® a U Thant de que hab¨ªa ordenado que los barcos sovi¨¦ticos que navegaban hacia Cuba permanecieran fuera de la zona de interceptaci¨®n temporalmente. Al d¨ªa siguiente, 26 de octubre, U Thant envi¨® un mensaje al Primer Ministro de Cuba, Fidel Castro, en el que le informaba de las alentadoras respuestas a su llamamiento y le ped¨ªa que, durante el per¨ªodo de negociaciones, se suspendiera la construcci¨®n de grandes instalaciones militares en Cuba, y especialmente de las dise?adas para el lanzamiento de misiles bal¨ªsticos de alcance medio e intermedio.

Despu¨¦s que los l¨ªderes estadounidense y sovi¨¦tico hubieron aceptado el llamamiento de U Thant, y durante el per¨ªodo crucial que este hab¨ªa obtenido para ellos, el Presidente Kennedy y el Primer Ministro Khruschev tuvieron su propio intercambio de opiniones por medio de cartas y mensajeros, y lograron llegar a un acuerdo sobre la f¨®rmula que, a la larga, puso fin a la crisis de los misiles. U Thant visit¨® Cuba del 30 al 31 de octubre de 1962 para celebrar reuniones con los dirigentes cubanos. Esa visita fue importante porque dio a los dirigentes cubanos la oportunidad de que se escuchara su criterio.

En momentos en que se consolidaba el acuerdo, en su carta de fecha 28 de octubre de 1962 dirigida al Primer Ministro Khruschev, el Presidente Kennedy escribi¨®: "Los distinguidos esfuerzos del Secretario General interino U Thant han facilitado en gran medida la tarea que cada uno de nosotros deb¨ªa cumplir." Despu¨¦s de convenidos todos los detalles y superada la crisis, los negociadores estadounidenses y sovi¨¦ticos dirigieron una carta conjunta a U Thant que dec¨ªa lo siguiente: "En nombre de los Gobiernos de los Estados Unidos de Am¨¦rica y la Uni¨®n Sovi¨¦tica, deseamos expresarle nuestro reconocimiento por sus esfuerzos para ayudar a nuestros Gobiernos a evitar la grave amenaza a la paz que surgi¨® en la zona del Caribe."

REFLEXIONES PARA EL FUTURO

En 1987, el Secretario General P¨¦rez de Cu¨¦llar abog¨® por que el sistema de las Naciones Unidas mantuviera una vigilancia mundial amplia para detectar las amenazas a la seguridad humana. Esta idea conserva su valor y deber¨ªa reactivarse. Las Naciones Unidas cuentan con centros regionales de prevenci¨®n de conflictos en algunas partes del mundo, como ?frica Occidental y Asia Central. Ser¨ªa una pol¨ªtica acertada establecer m¨¢s centros de esta ¨ªndole. Tambi¨¦n valdr¨ªa la pena mejorar la cooperaci¨®n con los mecanismos regionales y subregionales de prevenci¨®n de conflictos. Es importante, asimismo, ampliar el personal del Departamento de Asuntos Pol¨ªticos dedicado a la labor preventiva.

El Secretario General, reforzando el papel del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de sus Asesores Especiales sobre la responsabilidad de proteger y sobre la prevenci¨®n del genocidio, deber¨ªa fomentar la diplomacia de la democracia y los derechos humanos a nivel de pa¨ªs. Esto facilitar¨ªa la prevenci¨®n de los conflictos.

El alivio de la pobreza extrema es crucial, en la misma medida que el empoderamiento de la mujer. Se trata de cuestiones de estrategia y tambi¨¦n de justicia. Realzar la dignidad humana es fundamental para el ¨¦xito de la prevenci¨®n.

La idea de la diplomacia preventiva es uno de las grandes conceptos de las Naciones Unidas que persistir¨¢n durante toda la existencia de la Organizaci¨®n mundial; porque esa idea se sustenta en la sencilla convicci¨®n de que es preciso considerar todo aquello que pueda hacerse para prevenir las crisis o los conflictos.

V¨¦ase tambi¨¦n: Bernard G. Ramcharan Preventive Diplomacy at the Ä¢¹½ÊÓÆµ. Ä¢¹½ÊÓÆµ Intellectual History project, 2008. El autor escribi¨® tambi¨¦n el primer borrador preparado por la Secretar¨ªa de las Naciones Unidas de Un programa de paz: diplomacia preventiva, establecimiento de la paz y mantenimiento de la paz.

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La Cr¨®nica?ONU??no?constituye un registro oficial. Tiene el privilegio de acoger a los altos funcionarios de las Naciones Unidas, as¨ª como a distinguidos colaboradores de fuera del sistema de las Naciones Unidas cuyas opiniones no son necesariamente las de las Naciones Unidas. Del mismo modo, las fronteras y los nombres que se muestran y las designaciones utilizadas en los mapas o en los art¨ªculos no implican necesariamente un apoyo o una aceptaci¨®n por parte de las Naciones Unidas.?