10 septiembre 2020

Una premisa principal del Acuerdo de Par¨ªs es el consenso respecto a la necesidad de fortalecer la resiliencia frente a los impactos clim¨¢ticos, con un foco de atenci¨®n sobre las personas m¨¢s pobres y vulnerables. Las comunidades m¨¢s pobres, especialmente las ¨¢reas rurales en pa¨ªses en v¨ªas de desarrollo, cuentan con menos recursos para hacer frente al aumento de los desastres naturales.

Los recursos para la subsistencia se pierden en econom¨ªas ya de por s¨ª muy fr¨¢giles, lo que obliga a muchas personas a dejar sus hogares y, en ocasiones, genera conflictos relacionados con las fuentes de alimentos y tierras. La ONU est¨¢ contribuyendo a mejorar la resistencia clim¨¢tica en comunidades vulnerables mediante la introducci¨®n de mejoras en las t¨¦cnicas agrarias, los proyectos de desarrollo y la gesti¨®n de las tierras, todo ello con un ¨¦nfasis en mejorar las capacidades de adaptaci¨®n y resiliencia.

 donde el   para obtener recursos para su sustento, es uno de los pa¨ªses en los que la ONU y sus socios est¨¢n implementando programas para hacer frente al aumento de la desertificaci¨®n que est¨¢ haciendo estragos a nivel nacional. Para Somalia, un pa¨ªs propenso a los conflictos, la escasez de recursos naturales (especialmente, el agua) presenta enormes retos, lo que hace que sea a¨²n m¨¢s vulnerable al cambio clim¨¢tico. Las iniciativas de innovaci¨®n, como la formaci¨®n en agricultura integradora y la construcci¨®n de embalses y cisternas denominadas ?berkeds? han contribuido a preservar los recursos para la subsistencia. El aprovechamiento de la energ¨ªa solar ha proporcionado una opci¨®n v¨¢lida y asequible para el suministro de electricidad en escuelas y hospitales de la comunidad, y ha mejorado la capacidad de estar preparados ante emergencias futuras.

Una de las iniciativas contra la sequ¨ªa m¨¢s completas, descrita en el Marco Estrat¨¦gico 2018-2030 de la Convenci¨®n de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificaci¨®n (Ä¢¹½ÊÓÆµCCD), establece un v¨ªnculo entre el desarrollo y el medio ambiente . Se compromete a recuperar las tierras afectadas por la sequ¨ªa y a mejorar los recursos para la subsistencia de 1,3 millones de personas. La Convenci¨®n de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificaci¨®n colabora con socios globales para respaldar proyectos expansivos como la , que restablecer¨¢ las tierras de la regi¨®n del Sahel africano y servir¨¢ para mitigar amenazas como el cambio clim¨¢tico, la sequ¨ªa, el hambre, los conflictos y la migraci¨®n, adem¨¢s de para incrementar la seguridad alimentaria y los puestos de trabajo. Una vez completada, se espera que la Gran Muralla Verde sea la mayor estructura viva del planeta, con un tama?o tres veces superior al de la Gran Barrera de Coral.

Otras iniciativas m¨¢s peque?as adoptadas en pa¨ªses en los que las inundaciones est¨¢n en aumento como consecuencia del cambio clim¨¢tico son igual de eficaces y contribuyen de igual forma al mantenimiento de la vida en las comunidades en las que se est¨¢n implementando. En , un pa¨ªs especialmente vulnerable al cambio clim¨¢tico, el desprendimiento de tierras resulta devastador para las vidas y los recursos de muchas personas. ONU-Mujeres ayud¨® a residentes locales mediante el apoyo de un programa que proporcionaba asistencia financiera a las mujeres, as¨ª como formaci¨®n relacionada con la gesti¨®n de la agricultura y el ganado. De igual manera, en , un pa¨ªs propenso a las cat¨¢strofes en el que los datos indican que anualmente 400 vidas se pierden debido a los desastres naturales, un programa est¨¢ contribuyendo a reducir las muertes ense?ando a los residentes los preparativos y la planificaci¨®n a largo plazo necesarios para hacer frente a las malas cosechas. Aunque dichos programas tienen como objetivo generar resiliencia frente a cat¨¢strofes relacionadas con el cambio clim¨¢tico, su impacto es mucho mayor; entre otras cosas, contribuyen a mantener la estabilidad en ¨¢reas en las que la falta de recursos naturales y sus consecuentes desplazamientos pueden generar mayor inestabilidad y conflictos. 

Tras d¨¦cadas de pobreza y subdesarrollo, ambos pa¨ªses est¨¢n ascendiendo poco a poco en la escalera socioecon¨®mica, por lo que resulta fundamental garantizar que las consideraciones relativas al cambio clim¨¢tico se introduzcan en las medidas de desarrollo para evitar que estos avances econ¨®micos retrocedan. La ONU est¨¢ contribuyendo a respaldar este objetivo tanto encomo en  trabajando con sus gobiernos a nivel nacional y local. 

La frecuencia y magnitud de los incendios forestales, algo que en su momento se trataba de un hecho que se produc¨ªa de forma estacional, est¨¢n aumentando debido al cambio clim¨¢tico con efectos devastadores que tienen como consecuencia la p¨¦rdida de vidas, propiedades, recursos para la subsistencia y biodiversidad. Empeora la situaci¨®n el hecho de que los incendios forestales aportan gases de efecto invernadero al medio ambiente que destruyen ¨¢rboles y absorben di¨®xido de carbono. La gesti¨®n de los incendios forestales es ahora, m¨¢s que nunca, una herramienta fundamental para reducir la muerte y destrucci¨®n de los recursos valiosos. A pesar de que abarque una peque?a cantidad de territorio, el bioma fynbos sudafricano contiene casi un quinto de todas las plantas con flores conocidas de ?frica, y se conoce como una zona de alta biodiversidad global. El  (?Fynbos Fire Project?) , respaldado por el PNUD y financiado por el  , est¨¢ trabajando para cambiar la forma de gestionar los incendios forestales e implementar estrategias con el fin de enfrentarse a los riesgos y da?os del aumento de los incendios debido al cambio clim¨¢tico. 

El Fondo Internacional de Desarrollo Agr¨ªcola (IFAD) promueve la mejora de la gesti¨®n de las tierras y las pr¨¢cticas agrarias para contribuir a reducir la degradaci¨®n ambiental y disminuir las emisiones de efecto invernadero. Unos m¨¦todos agrarios adecuados pueden contribuir a incrementar la resistencia de los cultivos y reducir la destrucci¨®n medio ambiental.

El IFAD considera que los peque?os agricultores   mediante la transformaci¨®n agr¨ªcola. Algunas iniciativas, como la reducci¨®n de la deforestaci¨®n (que a menudo se lleva a cabo para abrir camino a la agricultura comercial) y de las p¨¦rdidas posteriores a la cosecha, son ejemplos de las medidas que el IFAD ha ayudado a implementar a los  . Como instituci¨®n financiera internacional, el IFAD ayuda a movilizar la financiaci¨®n de innovadores proyectos que los gobiernos no est¨¢n dispuestos o no pueden asumir por s¨ª solos, as¨ª como a proporcionar acceso a conocimientos y nuevos m¨¦todos para una mejor utilizaci¨®n de la tierra y otros recursos naturales. En alianza con el  , el IFAD ha contribuido a  de proyectos que se centran en el cambio clim¨¢tico.