  {"id":1621,"date":"2013-05-02T14:35:56","date_gmt":"2013-05-02T18:35:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/?page_id=1621"},"modified":"2022-03-09T19:58:17","modified_gmt":"2022-03-10T00:58:17","slug":"about-the-office","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/acerca-de-nosotros\/about-the-office\/","title":{"rendered":"Acerca de la Oficina"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-margin-bottom:0px;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-25533 alignleft\" src=\"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1-288x227.png\" alt=\"\" width=\"310\" height=\"244\" srcset=\"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1-177x140.png 177w, https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1-200x158.png 200w, https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1-288x227.png 288w, https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1-400x316.png 400w, https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1-465x367.png 465w, https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1-600x473.png 600w, https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1-768x606.png 768w, https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1-800x631.png 800w, https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/about-us\/about-the-office\/Untitled-design-1.png 1080w\" sizes=\"(max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/><br \/>\nLa Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Sexual en los Conflictos es una oficina de la Secretar\u00eda de las Naciones Unidas que presta apoyo a la Representante. La Representante Especial act\u00faa como portavoz y defensora pol\u00edtica de las Naciones Unidas en materia de violencia sexual relacionada con los conflictos. Preside la iniciativa Acci\u00f3n de las Naciones Unidas contra la Violencia Sexual en los Conflictos (iniciativa Acci\u00f3n de la ONU) y en su labor recibe el apoyo del Equipo de Expertos sobre el Estado de Derecho y la Violencia Sexual en los Conflictos. La Oficina se estableci\u00f3 en virtud de la resoluci\u00f3n <a href=\"https:\/\/undocs.org\/es\/S\/RES\/1888(2009)\">1888 (2009)<\/a> del Consejo de Seguridad, que forma parte de una serie de resoluciones en las que se reconoce el efecto perjudicial que tiene la violencia sexual en los conflictos para las comunidades, y que este delito socava los esfuerzos para garantizar la paz y la seguridad internacionales y el restablecimiento de la paz. Estas resoluciones reflejan un cambio en la forma en que la comunidad internacional entiende y afronta la violencia sexual relacionada con los conflictos, pues ya no se percibe como un subproducto inevitable de la guerra, sino como un delito que se puede prevenir y es punible en virtud del derecho internacional humanitario, el derecho penal internacional y el derecho internacional de los derechos humanos.<\/p>\n<p>La Oficina fue establecida en abril de 2010 por la primera Representante Especial, la Sra. Margot Wallstr\u00f6m, de Suecia.<\/p>\n<p>En septiembre de 2012, la Sra. Zainab Hawa Bangura, de Sierra Leona, asumi\u00f3 el cargo.<\/p>\n<p>En abril de 2017, el Secretario General de las Naciones Unidas nombr\u00f3 a la Sra. Pramila Patten, de Mauricio, Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Sexual en los Conflictos, y ella estableci\u00f3 las siguientes tres prioridades estrat\u00e9gicas para el mandato:<\/p>\n<ul>\n<li>Transformar las culturas de la impunidad en culturas de prevenci\u00f3n y disuasi\u00f3n, entre otras cosas, mediante la justicia y la rendici\u00f3n de cuentas;<\/li>\n<li>Afrontar la desigualdad estructural por raz\u00f3n de g\u00e9nero como causa fundamental e impulsor invisible de la violencia sexual en tiempos de guerra y de paz;<\/li>\n<li>Fomentar la titularidad y el liderazgo nacionales para una respuesta sostenible y hol\u00edstica centrada en los supervivientes.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Entre los avances conseguidos por la Oficina hasta la fecha cabe citar:<\/p>\n<ul>\n<li>El logro de una visibilidad, voluntad pol\u00edtica e impulso sin precedentes;<\/li>\n<li>La elaboraci\u00f3n de un s\u00f3lido marco legislativo en el Consejo de Seguridad, que ha dotado a la Oficina de nuevos instrumentos para aplicar el mandato sobre el terreno y comenzar a lograr algunos cambios de comportamiento;<\/li>\n<li>El incremento de la colaboraci\u00f3n estrat\u00e9gica y estructurada con los sectores de la seguridad y la justicia, como parte de una estrategia de prevenci\u00f3n;<\/li>\n<li>La manifestaci\u00f3n de cierto grado de obligaci\u00f3n de rendir cuentas a nivel internacional y nacional, como aspecto esencial para la disuasi\u00f3n y la prevenci\u00f3n;<\/li>\n<li>La titularidad, el liderazgo y la responsabilidad nacionales que se ven reflejados en los compromisos oficiales que est\u00e1n contrayendo los Gobiernos y las organizaciones regionales para hacer frente a este problema;<\/li>\n<li>La firma de cinco nuevos marcos de cooperaci\u00f3n o comunicados conjuntos con: Bangladesh, el\u00a0Comit\u00e9 para la Eliminaci\u00f3n de la Discriminaci\u00f3n contra la Mujer, la Francofon\u00eda, Mal\u00ed y\u00a0Myanmar.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>El Equipo de Expertos sobre el Estado de Derecho y la Violencia Sexual en los Conflictos <\/strong><\/p>\n<p>El fortalecimiento de la capacidad de las instituciones nacionales es fundamental para garantizar la rendici\u00f3n de cuentas por los delitos cometidos en el pasado y para prevenir y disuadir de su comisi\u00f3n en el futuro. Las situaciones de conflicto y posconflicto se caracterizan por graves desarreglos de funcionamiento, en particular del sistema jur\u00eddico. Es especialmente preocupante la falta de capacidad y de conocimientos especializados adecuados a nivel nacional para investigar, enjuiciar y castigar a los autores, que lleva a una impunidad generalizada por los actos de violencia sexual relacionada con los conflictos. Para dar respuesta a estas preocupaciones, el Equipo de Expertos sobre el Estado de Derecho y la Violencia Sexual en los Conflictos, que se cre\u00f3 en virtud de la resoluci\u00f3n <a href=\"https:\/\/undocs.org\/es\/S\/RES\/1888(2009)\">1888 (2009)<\/a> del Consejo de Seguridad, y forma parte de la Oficina de la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Sexual en los Conflictos, trabaja en estrecha colaboraci\u00f3n con los Gobiernos y las misiones de las Naciones Unidas y los equipos en los pa\u00edses para apoyar la investigaci\u00f3n, el enjuiciamiento de los perpetradores y el dictado de sentencias por cr\u00edmenes tipificados en los sistemas civiles y militares, las reformas legislativas y la protecci\u00f3n de las v\u00edctimas y los testigos. El Equipo de Expertos est\u00e1 compuesto por especialistas del Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), complementados por una lista de expertos con diversas especializaciones.<\/p>\n<p>Se puede obtener m\u00e1s informaci\u00f3n en <a href=\"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/nuestro-trabajo\/team-of-experts\/\">https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/our-work\/team-of-experts\/<\/a>.<\/p>\n<p><strong>La iniciativa Acci\u00f3n de las Naciones Unidas contra la Violencia Sexual en los Conflictos<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la funci\u00f3n de la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Sexual en los Conflictos como portavoz y defensora pol\u00edtica de las Naciones Unidas en materia de violencia sexual relacionada con los conflictos, la Representante preside la iniciativa Acci\u00f3n de las Naciones Unidas contra la Violencia Sexual en los Conflictos, una red que a\u00fana la labor de 20 entidades de las Naciones Unidas con el objetivo de poner fin a la violencia sexual durante los conflictos y despu\u00e9s de estos. La iniciativa Acci\u00f3n de las Naciones Unidas es un esfuerzo concertado del sistema de las Naciones Unidas para mejorar la coordinaci\u00f3n y la rendici\u00f3n de cuentas, ampliar la programaci\u00f3n y la promoci\u00f3n, y apoyar los esfuerzos nacionales para prevenir la violencia sexual y responder eficazmente a las necesidades de los supervivientes. Como Presidenta de la iniciativa, la Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Sexual en los Conflictos tiene la funci\u00f3n de reforzar la coordinaci\u00f3n, evitar la superposici\u00f3n de tareas en la Sede y en los pa\u00edses, y mejorar la respuesta de todo el sistema.<\/p>\n<p>Se puede obtener m\u00e1s informaci\u00f3n en <a href=\"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/acerca-de-nosotros\/accion-de-las-naciones-unidas-contra-la-violencia-sexual-en-los-conflictos\/\">https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/about-us\/un-action\/<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Informe Anual del Secretario General sobre la Violencia Sexual relacionada con los Conflictos <\/strong><\/p>\n<p>Una de las principales funciones de la Oficina es preparar el informe anual del Secretario General sobre la violencia sexual relacionada con los conflictos, que puede consultarse en<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/digital-library\/reports\/sg-reports\/\">https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/digital-library\/reports\/sg-reports\/<\/a>.<\/p>\n<p>Si bien son muchos los pa\u00edses afectados por la amenaza, la existencia, o el legado de la violencia sexual relacionada con los conflictos, los informes anuales se centran en los pa\u00edses sobre los cuales se dispone de informaci\u00f3n fidedigna y recopilada por las Naciones Unidas. A trav\u00e9s de los sucesivos informes anuales, la Oficina ha creado un registro p\u00fablico e hist\u00f3rico de un delito que ha sido omitido de la narrativa oficial respecto de la guerra y la paz. El informe anual tambi\u00e9n incluye informaci\u00f3n detallada acerca de las partes en conflictos armados sobre las cuales pesan sospechas fundadas de haber cometido o haber sido responsables de actos de violaci\u00f3n u otras formas de violencia sexual, que se enumeran en el anexo de los informes. Las partes incluidas en la lista tienen el deber de cooperar con la Oficina para elaborar compromisos y planes de acci\u00f3n espec\u00edficos con plazos precisos para hacer frente a las infracciones. El cumplimiento efectivo de los compromisos es un requisito fundamental para la supresi\u00f3n de los nombres de dichas partes de la lista. Todos los Estados que figuren repetidamente en la lista de autores de vulneraciones graves de los derechos de ni\u00f1os o ni\u00f1as, o de violencia sexual relacionada con los conflictos tienen prohibido participar en las operaciones de paz de las Naciones Unidas.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":966,"menu_order":3,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-1621","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1621"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1621\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43433,"href":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1621\/revisions\/43433"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.un.org\/sexualviolenceinconflict\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}