Uno de cada cinco ni?os del mundo no recibe vacunas rutinarias y aproximadamente 1,5 millones mueren cada a?o por enfermedades contra las que podr¨ªan haber sido vacunados, advirti¨® la Organizaci¨®n Mundial de la Salud (OMS).
De cara a estas cifras, resulta especialmente preocupante el alza en la tendencia de las personas que se resisten a vacunarse o vacunar a sus hijos, aseguran expertos de la OMS en un art¨ªculo publicado hoy en la revista Vaccine.
El problema es complejo y global. Entrevistas con equipos de inmunizaci¨®n de la OMS en todo el mundo revelaron que no existe un perfil de clase social, origen nacional o ¨¦tnico que rechace m¨¢s que otro las vacunas. Los expertos se?alan por ejemplo que un nivel educativo m¨¢s alto no equivale a una mayor aceptaci¨®n de las vacunas.
Si bien las preocupaciones sobre su seguridad pueden ser una de las causas, hay otros factores que contribuyen al rechazo. Por ejemplo, abundan las creencias basadas en mitos, la desinformaci¨®n, la desconfianza en el sistema sanitario, los costos y las barreras geogr¨¢ficas.
?Las vacunas s¨®lo pueden mejorar la salud y prevenir muertes si son utilizadas, y los programas de inmunizaci¨®n deben lograr y mantener altas tasas de administraci¨®n?, explic¨® Philippe Duclos, asesor de salud del Departamento de Inmunizaci¨®n de la OMS y uno de los editores del art¨ªculo.
Aunque no exista una estrategia ¨²nica para hacer frente a la resistencia, se puede recurrir a la participaci¨®n de l¨ªderes influyentes para promover la vacunaci¨®n en las comunidades, a la movilizaci¨®n social y a mejorar el acceso a las vacunas, recomend¨® la OMS.