Estimados copresidentes de esta Cumbre,
Se?or Presidente de la Asamblea General,
Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno,
Excelencias,
Distinguidos invitados,
Damas y caballeros:

Hemos llegado a un momento decisivo para la historia de la humanidad.

Los pueblos del mundo nos han pedido que alumbremos el camino hacia un futuro prometedor y lleno de oportunidades.

Y los Estados Miembros han respondido con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

La nueva agenda es una promesa que los dirigentes hacen a las personas de todo el mundo.

Y constituye una visi¨®n universal, integrada y transformativa para un mundo mejor.

Es una agenda en favor de las personas, para poner fin a la pobreza en todas sus formas.

Una agenda en favor del planeta, que es nuestro hogar com¨²n.

Una agenda en favor de la prosperidad compartida, la paz y las alianzas de colaboraci¨®n.

Una agenda que transmite la urgencia de tomar medidas contra el cambio clim¨¢tico.

Y que se basa en la igualdad de g¨¦nero y el respeto de los derechos de todas las personas.

Pero que, sobre todo, promete que nadie se quedar¨¢ atr¨¢s.

Excelencias,
Damas y caballeros:

La prueba de fuego para el compromiso con la Agenda 2030 ser¨¢ la implementaci¨®n.

Para superar esa prueba necesitamos la acci¨®n de todos en el mundo entero.

Nos servir¨¢n de gu¨ªa 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que constituyen una lista de acciones en favor de las personas y el planeta y un proyecto para alcanzar el ¨¦xito.

Si queremos cumplir estos nuevos objetivos mundiales, necesitaremos contar con el compromiso pol¨ªtico de alto nivel de todos ustedes.

Y necesitaremos tambi¨¦n una alianza mundial renovada.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio demostraron lo que podemos conseguir trabajando juntos.

Y la Agenda de Acci¨®n de Addis Abeba nos ha proporcionado un s¨®lido marco financiero.

Ahora debemos construir sobre estos cimientos.

Si queremos mejorar, debemos obrar de manera diferente.

La Agenda 2030 nos obliga a trascender las fronteras nacionales y los intereses a corto plazo para actuar con solidaridad a largo plazo.

Ya no podemos seguir pensando y trabajando de forma aislada.

Las instituciones tendr¨¢n que estar en condiciones de cumplir un nuevo e importante prop¨®sito.

Por su parte, el sistema de las Naciones Unidas est¨¢ plenamente decidido a apoyar a los Estados Miembros en este nuevo y ambicioso empe?o.

Excelencias,
Damas y caballeros:

Tenemos que entrar en esta nueva era con buen pie.

Por ello exhorto a todos los gobiernos a que en diciembre aprueben en Par¨ªs un s¨®lido acuerdo universal sobre el clima.

Y resulta alentador que varios pa¨ªses ya est¨¦n trabajando para incorporar la Agenda 2030 en sus estrategias nacionales de desarrollo. Pero es un trabajo que nadie podr¨¢ hacer solo.

Por eso debemos lograr que participen todas las instancias, como lo hicimos al elaborar la Agenda.

Debemos incluir a los parlamentos y a los gobiernos locales, y colaborar con las ciudades y las zonas rurales.

Debemos recabar la colaboraci¨®n de las empresas y los emprendedores.

Debemos implicar a la sociedad civil en la definici¨®n y aplicaci¨®n de las pol¨ªticas, y darle el margen necesario para que nos pida cuentas.

Debemos escuchar a la comunidad cient¨ªfica y acad¨¦mica.

Y tendremos que asumir la revoluci¨®n de los datos.

Pero lo m¨¢s importante es que debemos empezar a trabajar desde ya.

Excelencias,
Damas y caballeros:

Hace 70 a?os, las Naciones Unidas surgieron de las cenizas de la guerra.

Los gobiernos acordaron una Carta visionaria dedicada a ?Nosotros los pueblos?.

La Agenda que ustedes se disponen a aprobar hoy promueve los objetivos de la Carta.

Y encarna las aspiraciones de las personas de todo el mundo que anhelan vivir en paz, con seguridad y con dignidad en un planeta sano.

Prometamos hoy alumbrar el camino hacia esta visi¨®n de futuro transformativa.

Muchas gracias.

[Fin]