Las mujeres tienen el derecho fundamental de trabajar sin miedo. Ese es el principal mensaje de una reuni¨®n apoyada por la Organizaci¨®n Internacional del Trabajo (OIT), celebrada en el marco de la 61? sesi¨®n de la Comisi¨®n de la Condici¨®n Jur¨ªdica y Social en Nueva York.
Representantes y activistas de varios pa¨ªses discutieron sobre las consecuencias de la violencia y acoso laboral hacia a la mujer. Manuela Tomei, Directora del Programa de Condiciones de Trabajo y Empleo de la OIT, fue la encargada de abrir la sesi¨®n.
¡°Este es un problema universal y afecta a todas las mujeres, sin importar su educaci¨®n ni donde trabajan. ?Por qu¨¦ nos importa? Porque es una violaci¨®n de derechos humanos, es una amenaza a la dignidad, a su seguridad salarial y a su salud y bienestar¡±, subray¨®.
Tomei, resalt¨® que la violencia va en contra del empoderamiento econ¨®mico de la mujer pero tambi¨¦n en contra de la econom¨ªa en general. Este flagelo causa ausentismo y p¨¦rdidas para las empresas as¨ª como afecta su reputaci¨®n.
La OIT comenz¨® recientemente el proceso de creaci¨®n de nuevos est¨¢ndares para afrontar el problema de la violencia y abuso laboral que deben ser concluidos en 2019. La agencia se ha reunido con expertos, empleadores y gobiernos con este fin y ha generado recomendaciones preliminares.
¡°Hay que mirar a la violencia y el acoso como una continuaci¨®n de malos comportamientos en el lugar de trabajo. Por ejemplo, hay una tendencia a no dar importancia a chistes sexistas, algo que despu¨¦s puede convertirse en algo m¨¢s grave,¡±, agreg¨® Tomei.
La representante de la OIT tambi¨¦n recalc¨® que hab¨ªa que redefinir la idea del ¡°lugar de trabajo¡± ya que los abusos no ocurren solamente entre las paredes de una oficina, sino tambi¨¦n por fuera, durante entrenamientos, reuniones, medios de transporte o incluso en la propia casa, en el caso de las empleadas dom¨¦sticas y de quienes trabajan a distancia.