7 diciembre 2016

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Como patinadora art¨ªstica, deportista y Embajadora de Buena Voluntad del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Ä¢¹½ÊÓÆµICEF), he visto de primera mano c¨®mo el deporte puede transformar vidas. Desde luego, ha transformado la m¨ªa.

Empec¨¦ a patinar cuando ten¨ªa 5 a?os. Desde que era joven, so?aba con ganar una medalla ol¨ªmpica para la Rep¨²blica de Corea. Con mucho esfuerzo, pude hacer realidad mi sue?o. En 2010 me llev¨¦ a casa una medalla de oro de los Juegos Ol¨ªmpicos de Invierno de Vancouver y en 2014, una medalla de plata de Sochi (Federaci¨®n de Rusia). Persiguiendo mi sue?o, patin¨¦ en muchas competiciones internacionales. Vi c¨®mo el deporte pod¨ªa reunir a personas de muchos pa¨ªses y or¨ªgenes y unirlos en el esp¨ªritu de la competici¨®n. Me di cuenta de que no importa qui¨¦n eres o de d¨®nde vienes, la participaci¨®n deportiva puede empoderar.

He tenido mucha suerte. Cuando empec¨¦ a patinar, me alentaban entrenadores que reconoc¨ªan mi talento. Con su apoyo y el de mi familia, el deporte se convirti¨® para m¨ª en una forma de so?ar, de prepararme para asumir desaf¨ªos y conseguir mis objetivos.

Sin embargo, muchos ni?os de todo el mundo no tienen la oportunidad de practicar deporte. Muchos ni siquiera tienen posibilidad de jugar. Esto constituye una violaci¨®n de sus derechos y obstaculiza su capacidad de aprendizaje y crecimiento. Tambi¨¦n interfiere en su posibilidad de so?ar.

Como Embajadora de Buena Voluntad del Ä¢¹½ÊÓÆµICEF y seguidora del Equipo Ä¢¹½ÊÓÆµICEF, he aprendido de qu¨¦ formas introduce esta organizaci¨®n a los ni?os en el deporte, ayud¨¢ndoles a cambiar su vida para mejor. El Ä¢¹½ÊÓÆµICEF ha llevado programas deportivos a antiguos ni?os soldados y ha fomentado el empoderamiento de las adolescentes y su participaci¨®n escolar a trav¨¦s del f¨²tbol. Para los Juegos Ol¨ªmpicos de R¨ªo de 2016, el Ä¢¹½ÊÓÆµICEF se ha unido a asociados para apoyar el primer Equipo de Atletas Refugiados de la historia, animando a diez atletas elegidos para competir en nombre de los refugiados de todo el mundo.

Estos son solo algunos ejemplos de c¨®mo el Ä¢¹½ÊÓÆµICEF incita a los ni?os a hacer deporte. Sin embargo, independientemente de la iniciativa, el objetivo siempre es el mismo: derribar los obst¨¢culos e incluir a los ni?os que con demasiada frecuencia son objeto de exclusi¨®n debido a una discapacidad o de discriminaci¨®n por raz¨®n de su g¨¦nero o etnia. Adem¨¢s, el Ä¢¹½ÊÓÆµICEF conecta a los ni?os con el deporte para ayudarles a desarrollar su autoestima y aprender conocimientos para la vida, como cooperaci¨®n, respeto y liderazgo. El deporte tambi¨¦n puede conectar a comunidades y fomentar la paz y la tolerancia.

Para m¨ª, paz y deporte est¨¢n ligados. Cuando habl¨¦ en el D¨ªa Internacional de la Paz de 2010, hice hincapi¨¦ en esta conexi¨®n. Entonces dije, y sigo creyendo ahora, que ¡°donde hay paz, hay deporte; donde hay deporte, hay paz¡±. La paz es un elemento importante para brindar a los ni?os la oportunidad justa de so?ar y cumplir sus objetivos. Cuando todos los ni?os tengan esta oportunidad, el mundo podr¨¢ convertirse en un lugar m¨¢s pac¨ªfico, pr¨®spero y sostenible para todos nosotros.

El deporte tambi¨¦n puede desempe?ar un papel esencial a la hora de llamar la atenci¨®n sobre las dificultades que sufren ni?os de todo el mundo. Como deportista, he tenido la oportunidad de concienciar sobre los ni?os vulnerables en Hait¨ª, en el Cuerno de ?frica, en la Rep¨²blica ?rabe Siria y en otros lugares. Como Embajadora de Buena Voluntad del Ä¢¹½ÊÓÆµICEF, he intentado arrojar luz sobre la importancia de que los ni?os sue?en, porque los sue?os dan la valent¨ªa para vivir y crecer, incluso en las circunstancias m¨¢s dif¨ªciles.

El patinaje art¨ªstico me dio la oportunidad de perseguir mis sue?os y contribuir a mi pa¨ªs. El deporte tambi¨¦n me ofreci¨® una plataforma desde la que pude trabajar para hacer del mundo un lugar mejor para los ni?os m¨¢s vulnerables. Creo que el deporte puede transformar la vida de todos los ni?os. La mayor¨ªa probablemente no buscar¨¢ medallas ol¨ªmpicas, pero aprender¨¢ a so?ar, perseguir sus objetivos y contribuir a su familia, su comunidad, su pa¨ªs y el mundo.

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