18 septiembre 2017

Uno de los per¨ªodos de mi vida m¨¢s interesantes desde el punto de vista intelectual, m¨¢s desafiantes a nivel pol¨ªtico y m¨¢s gratificantes en la esfera personal fue el tiempo que pas¨¦ como Asesora del ex Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, trabajando con los Estados Miembros y con personas de todo el mundo para articular la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Aprobada por los l¨ªderes mundiales en una emocionante ceremonia celebrada en 2015, esta hist¨®rica agenda, condensada en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), indica el camino hacia un futuro de dignidad, prosperidad y paz para todos. En esta fase todav¨ªa incipiente de nuestros esfuerzos por aprovechar el potencial de la Agenda y cumplir sus promesas, me siento profundamente honrada de que el actual Secretario General, Ant¨®nio Guterres, me haya pedido que asuma el cargo de Vicesecretaria General y, por tanto, de volver a servir a la poblaci¨®n mundial en esta esencial labor.

S¨¦, por la econom¨ªa y la experiencia de mi propio pa¨ªs, Nigeria, que la conservaci¨®n y el uso sostenible de los oc¨¦anos, los mares y los recursos marinos son parte fundamental de la Agenda 2030 y sus objetivos de poner fin a la pobreza extrema y el hambre y de promover el desarrollo socioecon¨®mico pac¨ªfico y sostenible de todas las naciones. Con los oc¨¦anos cerca de o en el l¨ªmite de su capacidad para satisfacer las necesidades humanas y mantenerse como ecosistemas viables, solo las Naciones Unidas pueden movilizar el tipo de acci¨®n transformadora necesaria a nivel mundial, regional y nacional para invertir esta tendencia.

En muchos pa¨ªses ribere?os en desarrollo y peque?os Estados insulares en desarrollo, mantener y recuperar la salud y la resiliencia de los ecosistemas costeros y marinos, como los manglares y los arrecifes de coral, son acciones vitales para protegerse contra peligros naturales como las tormentas extremas y el aumento del nivel del mar. Tambi¨¦n es esencial para reforzar la seguridad alimentaria, proteger los medios de subsistencia y preservar el desarrollo econ¨®mico en general. La pesca mar¨ªtima proporciona puestos de trabajo a 300 millones de personas y contribuye a satisfacer las necesidades nutricionales de 3.000 millones de personas. El papel de la pesca es especialmente importante en muchas de las comunidades m¨¢s pobres del mundo, donde el pescado es una fuente fundamental de prote¨ªnas, micronutrientes esenciales y ¨¢cidos grasos Omega 3. El sector pesquero proporciona una red de protecci¨®n social, en particular para las mujeres, que son mayor¨ªa en actividades secundarias relacionadas con la pesca mar¨ªtima y la acuicultura marina, como la elaboraci¨®n y la comercializaci¨®n de productos pisc¨ªcolas.

Los oc¨¦anos est¨¢n tambi¨¦n sufriendo un gran estr¨¦s por culpa del cambio clim¨¢tico. En el mundo, el nivel del mar ha aumentado 20 cent¨ªmetros desde el comienzo del siglo XX, debido principalmente al aumento de la temperatura de los oc¨¦anos y al deshielo de los glaciares y los casquetes polares. Algunas regiones est¨¢n experimentando un aumento a¨²n mayor del nivel del mar. La tendencia general al calentamiento, los episodios masivos de decoloraci¨®n del coral, la acidificaci¨®n y el aumento del nivel del mar est¨¢n afectando a los ecosistemas de todas las regiones, amenazando las pesquer¨ªas, las cadenas alimentarias y la capacidad de los oc¨¦anos para actuar como sumideros de carbono eficientes. Las temperaturas m¨¢s c¨¢lidas est¨¢n causando fen¨®menos meteorol¨®gicos m¨¢s extremos, y el aumento previsto de dos metros en el nivel del mar para finales de siglo ser¨ªa catastr¨®fico para los h¨¢bitats y las econom¨ªas costeras. Cientos de millones de personas est¨¢n en peligro.

La situaci¨®n en Nigeria ofrece un claro ejemplo de la amenaza. El litoral es vital para los habitantes del estado de Lagos y del delta del N¨ªger, que representan el 19% de la poblaci¨®n de Nigeria y que son muy vulnerables por culpa de la pobreza, el aumento de la poblaci¨®n, la urbanizaci¨®n, la contaminaci¨®n del agua y la deficiente salud, las escasas instalaciones de saneamiento y el mal uso de la tierra. Lagos, en particular, corre el riesgo de sufrir la erosi¨®n de sus costas e inundaciones. Aunque cierto grado de erosi¨®n se produce de forma natural, actividades humanas como la construcci¨®n de puertos, plantas de producci¨®n de petr¨®leo y presas fluviales y la extracci¨®n de arena est¨¢n agravando el peligro. El delta del N¨ªger, que aporta el 35% del producto interno bruto del pa¨ªs y el 90% de los ingresos de la exportaci¨®n, est¨¢ experimentando una gran p¨¦rdida de biodiversidad, deforestaci¨®n, sobrepesca y p¨¦rdida de zonas de desove por culpa de la destrucci¨®n de los manglares. Los derrames de petr¨®leo siguen devastando los oc¨¦anos y los r¨ªos.

Estos ejemplos demuestran que la conservaci¨®n y el uso sostenible de los oc¨¦anos, los mares y los recursos marinos van mucho m¨¢s all¨¢ de la necesidad de adaptaci¨®n al cambio clim¨¢tico y mitigaci¨®n de sus efectos. Deben abarcar todas las actividades relacionadas con los oc¨¦anos, como la pesca y la acuicultura, las fuentes terrestres de contaminaci¨®n, el turismo, el transporte y las nuevas industrias oce¨¢nicas como las energ¨ªas renovables en alta mar y la biotecnolog¨ªa marina. Todos los problemas que padecen los oc¨¦anos son de origen humano; todos pueden solucionarse mediante nuestra acci¨®n concertada y coordinada. Este es el prop¨®sito del ODS 14 y sus metas conexas.

Las Naciones Unidas y sus organismos especializados ya est¨¢n ayudando a los pa¨ªses en desarrollo a trabajar para cumplir las metas conexas del ODS 14. La clave de esta labor es armonizar el desarrollo econ¨®mico y la salud de los oc¨¦anos. No podemos mantener en el tiempo, y mucho menos acelerar, los cambios que estamos provocando en los ecosistemas oce¨¢nicos. Esta es la raz¨®n por la que el sistema de las Naciones Unidas est¨¢ trabajando con los Gobiernos y las organizaciones internacionales del sector privado y de la sociedad civil para fortalecer las estructuras de gobernanza y promover la aplicaci¨®n de instrumentos jur¨ªdicos internacionales y diversos instrumentos de gesti¨®n, como la ordenaci¨®n integrada de las zonas costeras y la planificaci¨®n del espacio marino, as¨ª como para facilitar un enfoque coordinado de la aplicaci¨®n de las leyes y pol¨ªticas de protecci¨®n ambiental y desarrollo econ¨®mico sostenible.

Mirando hacia el futuro, es especialmente importante adoptar cuatro medidas.

En primer lugar, movilizar el liderazgo de alto nivel y la voluntad pol¨ªtica y facilitar el establecimiento de alianzas. La pr¨®xima Conferencia sobre los Oc¨¦anos, que se celebrar¨¢ del 5 al 9 de junio de 2017 en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, pondr¨¢ un acento muy necesario en todas las cuestiones pertinentes. La conferencia permitir¨¢ a las partes interesadas inscribir compromisos concretos. El encuentro servir¨¢ tambi¨¦n de plataforma para informar a todos los agentes sobre el marco jur¨ªdico internacional que regula los mares y los oc¨¦anos, as¨ª como sobre las herramientas y las metodolog¨ªas necesarias para su utilizaci¨®n y conservaci¨®n sostenibles. Cobrar¨¢ especial importancia promover modalidades de consumo y producci¨®n sostenibles, en particular en relaci¨®n con la pesca, e incentivar mecanismos de mercado para reducir la generaci¨®n de desechos y la contaminaci¨®n.

En segundo lugar, traducir la voluntad pol¨ªtica expresada en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en compromisos de financiaci¨®n para la creaci¨®n de capacidad. Las Naciones Unidas ya est¨¢n trabajando con los Gobiernos en la implantaci¨®n de instrumentos innovadores de financiaci¨®n como los bonos azules, los seguros y el canje de deuda por medidas de adaptaci¨®n al cambio clim¨¢tico. Adem¨¢s de las subvenciones que conceden entidades como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Fondo Verde para el Clima y el Fondo de Adaptaci¨®n, se necesitan recursos para mejorar la gobernanza de los medios y recursos marinos y para promover la diversificaci¨®n econ¨®mica, la creaci¨®n de empleo, la seguridad alimentaria, la reducci¨®n de la pobreza y el desarrollo econ¨®mico sostenible.

En tercer lugar, ampliar la base de conocimientos. Es preciso recabar informaci¨®n y datos cient¨ªficos y econ¨®micos de m¨¢s calidad para comprender el impacto y el costo ambiental de la actividad humana en los oc¨¦anos, el impacto socioecon¨®mico del deterioro de los oc¨¦anos sobre el bienestar humano y las sinergias y el equilibrio entre las diferentes pol¨ªticas. Estos datos vendr¨¢n facilitados en diversos informes y evaluaciones, como el pr¨®ximo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim¨¢tico sobre los oc¨¦anos y la criosfera y el Proceso Ordinario de Presentaci¨®n de Informes y Evaluaci¨®n del Estado del Medio Marino a Escala Mundial, incluidos los Aspectos Socioecon¨®micos. Es tambi¨¦n de celebrar la contribuci¨®n de la Alianza Mundial para los Datos sobre el Desarrollo Sostenible para subsanar las carencias de datos cr¨ªticos y asegurar que los datos sean accesibles y utilizables. Es fundamental aprovechar el creciente potencial de los macrodatos para identificar los riesgos en tiempo real y hacerles frente. Los datos son la base de la adopci¨®n de decisiones y la materia prima para la rendici¨®n de cuentas. Pueden complementar y reforzar las estad¨ªsticas tradicionales y llevar al mundo al camino de la igualdad de la informaci¨®n, donde todos los ciudadanos, organizaciones y Gobiernos tengan la informaci¨®n correcta en el momento adecuado y tomen buenas decisiones que puedan mejorar la vida de las personas.

En cuarto lugar, compartir las mejores pr¨¢cticas y experiencias. Muchas de las soluciones m¨¢s innovadoras son locales, y van desde las zonas marinas gestionadas localmente hasta la gesti¨®n colectiva de pesquer¨ªas realizada por las cooperativas. Aunque no todas pueden aplicarse a mayor escala, algunas pueden tener una pertinencia m¨¢s amplia. Diferentes culturas y sistemas de conocimiento, incluidos los conocimientos tradicionales, pueden ofrecer nuevas perspectivas para la innovaci¨®n y para comprender cuestiones clave de sostenibilidad, como la responsabilidad intergeneracional. Tambi¨¦n resultar¨¢ crucial educar a los j¨®venes sobre la fragilidad del medio marino y su importancia para el desarrollo sostenible.

Mantener la integridad de los ecosistemas marinos exigir¨¢ cambiar de forma radical la forma en que la humanidad ve y utiliza estos recursos fr¨¢giles, finitos e irreemplazables. Pero si seguimos las directrices de la Agenda 2030 e invertimos sabiamente en el desarrollo sostenible, podremos mantener y mejorar la calidad de vida que los mares, los oc¨¦anos y los recursos marinos proporcionan a la humanidad.

Durante los a?os que he participado en la elaboraci¨®n y aplicaci¨®n de la Agenda 2030, he podido comprobar el papel fundamental que desempe?an las Naciones Unidas en unir a las personas, proporcionando un foro de debate y aportando datos, an¨¢lisis y opciones de pol¨ªticas fundamentales. Y, recientemente, en el tiempo que ejerc¨ª como Ministra de Medio Ambiente de Nigeria, no solo pude comprobar las m¨²ltiples necesidades, sino tambi¨¦n la disposici¨®n de las personas a contribuir a la soluci¨®n de los problemas para sus comunidades y para el mundo. Este esp¨ªritu, junto con el apoyo de las Naciones Unidas, puede lograr grandes progresos. Espero con inter¨¦s trabajar con los asociados de todo el mundo para situar a las personas y el planeta, incluidos nuestros preciosos oc¨¦anos y mares, en el camino hacia un futuro sostenible.??

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