Objetivo 10
Reducir la desigualdad en los pa¨ªses y entre ellos
Las negociaciones de R¨ªo+20 comenzaron en plena recesi¨®n por la crisis financiera de 2008, lo que puso de manifiesto con claridad que los recientes desequilibrios econ¨®micos, sociales y ambientales ya no pod¨ªan abordarse por separado, secuencialmente o con medidas en solitario para cada pa¨ªs. A pesar del r¨¢pido crecimiento de las exportaciones, las fuertes entradas de capital y los elevados precios de los productos b¨¢sicos en el mundo en desarrollo, el aumento de los ingresos resultante se hab¨ªa distribuido de forma desigual, y muchos de los pa¨ªses y las comunidades m¨¢s pobres segu¨ªan siendo vulnerables a las perturbaciones y los retrocesos. La crisis sobrevino a ra¨ªz de un crecimiento lento, una redistribuci¨®n masiva de los ingresos a favor del 1% m¨¢s rico de la poblaci¨®n y una explosi¨®n de la deuda privada, lo que, adem¨¢s de suscitar cierta introspecci¨®n moral, gener¨® inquietud respecto de la fragilidad del pacto social.
Se reconoci¨® que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) ten¨ªan que ser m¨¢s universales e inclusivos que los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) para abordar un espectro m¨¢s amplio de diferencias socioecon¨®micas en torno a las cuales hab¨ªan surgido y aumentado las desigualdades.
El alcance de la desigualdad
Con respecto a hace 30 a?os, sorprende el n¨²mero de pa¨ªses en los que ha aumentado la desigualdad de los ingresos, que, en la mayor¨ªa de los Estados miembros de la Organizaci¨®n de Cooperaci¨®n y Desarrollo Econ¨®micos (OCDE), est¨¢ en su nivel m¨¢s alto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Adem¨¢s, la desigualdad de los ingresos se ha visto agravada por la distribuci¨®n desigual de la riqueza, en particular en pa¨ªses donde la desigualdad ya era alta, como los Estados Unidos de Am¨¦rica. En otros pa¨ªses tradicionalmente m¨¢s igualitarios, como Alemania, Dinamarca y Suecia, tambi¨¦n ha aumentado la brecha entre los ricos y los pobres.
Los economistas han establecido v¨ªnculos entre la globalizaci¨®n y la convergencia de ingresos, y parece existir una clara tendencia a superar las brechas de ingresos entre los pa¨ªses, que se refleja en la desaceleraci¨®n del crecimiento en los pa¨ªses ricos y el crecimiento r¨¢pido y sostenido en China y, posteriormente, en la India. Sin embargo, la tendencia es m¨¢s incierta de lo que muchos hab¨ªan imaginado en un principio (The Economist explains, 2014). Por otro lado, los recientes acelerones en el crecimiento de los pa¨ªses en desarrollo han coincidido con mayores niveles de desigualdad, que en algunos casos han sido tan pronunciados o incluso m¨¢s que en las econom¨ªas avanzadas.
No es tarea f¨¢cil combinar estas tendencias de la desigualdad interna y externa, aunque, en general, hay quien estima que el coeficiente de Gini a nivel mundial ha disminuido ligeramente en los ¨²ltimos 20 a?os (Lakner y Milanovic, 2013), en gran medida porque los ingresos de los asalariados de los pa¨ªses avanzados se han reducido notablemente. Aun as¨ª, y con la excepci¨®n de los pocos Estados que son los m¨¢s desiguales, la desigualdad entre pa¨ªses sigue siendo muy superior, con diferencia, a la desigualdad interna.
Entender la din¨¢mica de la desigualdad y sus v¨ªnculos dentro de los pa¨ªses y entre ellos constituye una de las mayores dificultades con que tropiezan los analistas, y es tambi¨¦n un elemento central de la agenda para el desarrollo despu¨¦s de 2015.
?Por qu¨¦ es importante la desigualdad?
Es evidente que la desigualdad puede plantear una amenaza grave para la estabilidad social y pol¨ªtica. No obstante, se reconoce cada vez m¨¢s que tambi¨¦n puede poner en peligro el crecimiento sostenido. Un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) puso de relieve que una mayor igualdad de ingresos contribu¨ªa a prolongar la duraci¨®n de las rachas de crecimiento econ¨®mico de los pa¨ªses m¨¢s que el libre comercio, la escasa corrupci¨®n gubernamental, la inversi¨®n extranjera o el bajo nivel de deuda externa (Berg y Ostry, 2011). Hay otros estudios sobre los v¨ªnculos entre la desigualdad creciente y las turbulencias y crisis econ¨®micas (Bordo y Meissner, 2012), conexi¨®n que parece estar ¨ªntimamente relacionada con el mayor peso econ¨®mico y pol¨ªtico de las corrientes financieras y los mercados no regulados (Ä¢¹½ÊÓÆµCTAD, 2012).
La desigualdad pone en peligro la consecuci¨®n de los objetivos econ¨®micos generales propuestos por el Grupo de Trabajo Abierto de la Asamblea General sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, como la erradicaci¨®n de la pobreza extrema, la promoci¨®n del trabajo decente y la transformaci¨®n de las estructuras econ¨®micas. La desigualdad no es una cuesti¨®n de suerte u oportunidad y puede corregirse mediante pol¨ªticas y reformas, argumento expuesto recientemente en la innovadora investigaci¨®n de Thomas Piketty. Si bien la responsabilidad de hallar soluciones recae en quienes formulan las pol¨ªticas a nivel nacional y regional, las iniciativas y medidas colectivas en el plano internacional tambi¨¦n desempe?an un papel fundamental.
ODS 10: Reducir la desigualdad en los pa¨ªses y entre ellos de aqu¨ª a 2030
El Grupo de Trabajo Abierto sobre los ODS propuso un objetivo independiente en relaci¨®n con la desigualdad con siete metas y tres medios para lograrlas. La primera meta es lograr que los ingresos del 40% m¨¢s pobre de la poblaci¨®n crezcan a una tasa superior que la media nacional; la segunda, potenciar la inclusi¨®n social y econ¨®mica de todas las personas, independientemente de su raza, etnia o situaci¨®n econ¨®mica; y la tercera, garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de resultados, incluso eliminando la discriminaci¨®n mediante pol¨ªticas y medidas adecuadas.
Las otras cuatro metas se centran en la adopci¨®n progresiva de pol¨ªticas para lograr una mayor igualdad, incluidas las pol¨ªticas fiscales; la reglamentaci¨®n y vigilancia de las instituciones y los mercados financieros mundiales; las pol¨ªticas para facilitar la migraci¨®n y la movilidad de las personas de manera ordenada, segura y responsable; y el problema de larga data de la representaci¨®n e intervenci¨®n equitativas de los pa¨ªses en desarrollo en el sistema de gobernanza mundial.
Los medios de implementaci¨®n propuestos son m¨¢s imprecisos y m¨¢s dif¨ªciles de cuantificar, lo que obstaculiza la definici¨®n de indicadores que ayuden a evaluar los progresos en la reducci¨®n de las desigualdades. Hay que seguir reflexionando. Entre los medios concretos propuestos cabe mencionar: 1) la aplicaci¨®n del principio del trato especial y diferenciado para los pa¨ªses menos adelantados (PMA); 2) la canalizaci¨®n de asistencia oficial para el desarrollo y el fomento de las corrientes financieras, incluida la inversi¨®n extranjera directa, con destino a los pa¨ªses que se encuentran en situaciones especiales, como los PMA, los pa¨ªses africanos, los peque?os Estados insulares en desarrollo y los pa¨ªses en desarrollo sin litoral; y 3) la reducci¨®n de los costos de transacci¨®n de las remesas de los migrantes a menos del 5%.
?Podemos alcanzar este Objetivo de aqu¨ª a 2030?
Que las metas y los medios del Objetivo 10 y el Objetivo 17 sirvan para reducir las desigualdades de aqu¨ª a 2030 depender¨¢ de la solidez de los indicadores seleccionados para orientar y evaluar el progreso, de que haya voluntad pol¨ªtica para que la cooperaci¨®n regional e internacional contribuya a restablecer el equilibrio del sistema mundial, y del aumento de la coherencia de las pol¨ªticas.
Para reducir la desigualdad dentro de los pa¨ªses habr¨¢ que ampliar el margen normativo y fiscal a nivel nacional de forma que cada pa¨ªs pueda establecer una combinaci¨®n de pol¨ªticas que beneficie a todos y, en particular, aumente los ingresos de las personas m¨¢s desfavorecidas. Dos variables decisivas ser¨¢n el empleo y los salarios. La creaci¨®n de empleo sigue siendo la ¨²nica manera segura de luchar contra la pobreza de forma sostenida, en especial all¨ª donde la fuerza de trabajo crece r¨¢pidamente. Ahora bien, el aumento de los salarios tambi¨¦n es necesario para expandir la demanda interna, que se considera cada vez m¨¢s como un componente esencial de un crecimiento m¨¢s sostenible (Ä¢¹½ÊÓÆµCTAD, 2013). Por lo tanto, los pa¨ªses tendr¨¢n que establecer el tipo de infraestructura y capacidad productiva que propicie una econom¨ªa m¨¢s diversificada basada en la pol¨ªtica industrial, superar gradualmente la dependencia de los productos b¨¢sicos y alcanzar cierto grado de ¨¦xito en actividades industriales m¨¢s complejas.
El ajuste de los desequilibrios del sistema econ¨®mico internacional requerir¨¢ reformas mundiales del sistema financiero, comercial, monetario, fiscal y de inversiones para reducir la volatilidad. La conclusi¨®n de convenios internacionales contra la elusi¨®n y la evasi¨®n de impuestos para impedir el recurso a la competencia tributaria y a los para¨ªsos fiscales con el fin de eludir responsabilidades fiscales contribuir¨ªa a garantizar fondos suficientes para financiar los proyectos de inversi¨®n a largo plazo necesarios para avanzar en la senda del desarrollo inclusivo y sostenible. Entre un 8% y un 15% de la riqueza financiera neta de los hogares se encuentra en para¨ªsos fiscales, lo que da lugar a una p¨¦rdida de renta p¨²blica que asciende a una suma anual de entre 190.000 y 290.000 millones de d¨®lares de los Estados Unidos. La mitad de esa riqueza procede de los pa¨ªses en desarrollo, que tambi¨¦n podr¨ªan estar perdiendo m¨¢s de 160.000 millones de d¨®lares anuales por la utilizaci¨®n indebida de los ¡°precios de transferencia¡± y la ¡°infracapitalizaci¨®n¡± para trasladar los beneficios contables a jurisdicciones de baja o nula presi¨®n fiscal. La obligatoriedad y ampliaci¨®n de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas tambi¨¦n contribuir¨ªa a movilizar los recursos internos.
Si bien la reforma mundial ser¨¢ lenta, se puede lograr una mayor estabilidad en el plano regional mediante el establecimiento de reglas e instituciones alternativas que proporcionen un cierto grado de protecci¨®n contra las perturbaciones financieras, lo que requiere un significativo aumento de la capacidad y de la cooperaci¨®n Sur-Sur y triangular, as¨ª como espacios para la cooperaci¨®n fiscal. Por ejemplo, el ¨¦xito de China se ha basado en controles selectivos de capital, una pol¨ªtica fiscal antic¨ªclica y pol¨ªticas monetarias activas destinadas a estabilizar los tipos de cambio, en conjunci¨®n con toda una gama de pol¨ªticas industriales activas, en lugar de centrarse ¨²nicamente en el crecimiento del PIB (Ä¢¹½ÊÓÆµCTAD, 2013).
Por ¨²ltimo, se necesitar¨¢ un marco normativo integrado que refleje todos los modelos de desarrollo y garantice la coherencia normativa entre los distintos objetivos para que los objetivos sociales, econ¨®micos y ambientales se refuercen mutuamente.
Referencias
Andrew G. Berg y Jonathan D. Ostry (2011). Desigualdad y crecimiento insostenible: ?Dos caras de una misma moneda? Washington D.C.: Fondo Monetario Internacional. Documento de an¨¢lisis del personal t¨¦cnico del FMI SDN/11/08 (8 de abril). Puede consultarse en .
Christoph Lakner y Branko Milanovic (2013). Global income distribution: from the fall of the Berlin Wall to the great recession, vol. 1. Policy Research Working Paper, n¨²m. 6719. Washington D.C.: Banco Mundial. Puede consultarse en .
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (2011). Informe sobre las inversiones en el mundo 2011: Formas no accionariales de producci¨®n internacional y desarrollo. N¨²m. de venta S.11.ii.D. 2. Puede consultarse en .
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (2012). Financiaci¨®n del comercio e instituciones financieras regionales desde una perspectiva Sur-Sur. Junta de Comercio y Desarrollo. Reuni¨®n multianual de expertos sobre cooperaci¨®n internacional: cooperaci¨®n Sur-Sur e integraci¨®n regional, Ginebra, 24 y 25 de octubre de 2012. Distr. general, 15 de agosto de 2012. . uede consultarse en .
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (2013). Growth and Poverty Eradication: Why Addressing Inequality Matters. Post-2015 Policy Brief, n¨²m. 2, noviembre de 2013. Nueva York y Ginebra. Puede consultarse en .
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C.W. (2014). ¡°Why globalization may not reduce inequality in poor countries¡± (2 de septiembre). The Economist explains. Puede consultarse en economist-explains-0.
Michael Bordo y Christopher M. Meissner (2012). Does inequality lead to a financial crisis?, 24 de marzo. Center for Economic and Policy Research (CEPR)¡¯s Policy Portal. Puede consultarse en .
Organizaci¨®n de Cooperaci¨®n y Desarrollo Econ¨®micos (2011). Divided We Stand: Why Inequality Keeps Rising. Diciembre de 2011. Puede consultarse en .
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La Cr¨®nica?ONU??no?constituye un registro oficial. Tiene el privilegio de acoger a los altos funcionarios de las Naciones Unidas, as¨ª como a distinguidos colaboradores de fuera del sistema de las Naciones Unidas cuyas opiniones no son necesariamente las de las Naciones Unidas. Del mismo modo, las fronteras y los nombres que se muestran y las designaciones utilizadas en los mapas o en los art¨ªculos no implican necesariamente un apoyo o una aceptaci¨®n por parte de las Naciones Unidas.?


