27 junio 2013

El 10 de diciembre de 1998, D¨ªa Internacional de los Derechos Humanos, un grupo de activistas sudafricanos fund¨® la Campa?a de Acci¨®n en favor del Tratamiento (Treatment Action Campaign o TAC). No fue accidental que se creara exactamente al cumplirse 50 a?os de la aprobaci¨®n de la Declaraci¨®n Universal de Derechos Humanos. La caracter¨ªstica central de la Campa?a es su despliegue de actividades de promoci¨®n para luchar por la realizaci¨®n del derecho a la salud, que est¨¢ consagrado en los tratados internacionales y en la Constituci¨®n de Sud¨¢frica.

Cuando se constituy¨® la TAC Sud¨¢frica estaba abocada a una crisis en la esfera de la salud. Actualmente m¨¢s de cinco millones de sudafricanos est¨¢n infectados por el VIH, y se detectan 1.500 nuevos casos de infecci¨®n por d¨ªa. Entre 1990 y 2008 ocurrieron aproximadamente 2,5 millones de muertes. Adem¨¢s, Sud¨¢frica encara una creciente epidemia de tuberculosis y una propagaci¨®n cada vez m¨¢s extensa de la tuberculosis multirresistente o la tuberculosis extremadamente farmacorresistente. Durante el citado periodo, la mortalidad maternoinfantil tambi¨¦n alcanz¨® un nivel cr¨ªtico.

Durante su primer decenio, la Campa?a se concentr¨® en oponerse a las pol¨ªticas gubernamentales de salud p¨²blica que no se basaban en evidencias y situaban las ganancias de empresas multinacionales por encima de los intereses de la poblaci¨®n. Al inicio, la Campa?a se esforz¨® por garantizar que determinados medicamentos estuvieran al alcance de personas pobres que no pod¨ªan adquirirlos. Sus miembros observaron que en tanto que muchos pobres de los pa¨ªses en desarrollo no pod¨ªan acceder a tratamientos necesarios para salvar la vida, las personas de los pa¨ªses m¨¢s ricos que viv¨ªan con el VIH se beneficiaban de esos medicamentos. Se intent¨® abordar a compa?¨ªas farmac¨¦uticas y alentarlas a declarar de forma transparente de qu¨¦ manera calculaban los precios que estaban cobrando. Sin embargo, pocas compa?¨ªas se mostraron dispuestas a revelar esa informaci¨®n, porque habr¨ªa significado revelar tambi¨¦n c¨®mo amasaban ganancias de millones de d¨®lares en pa¨ªses como Sud¨¢frica a expensas de los pobres, que segu¨ªan muriendo de enfermedades tratables y controlables.

La Campa?a estableci¨® asociaciones de solidaridad con activistas del Brasil, la India, Tailandia, los Estados Unidos, el Reino Unido, y otros pa¨ªses. De manera conjunta, crearon un movimiento global de lucha contra la especulaci¨®n de las compa?¨ªas farmac¨¦uticas por el que impugnaron el Acuerdo sobre los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio y su aplicaci¨®n en pa¨ªses en desarrollo con epidemias extensas de VIH, tuberculosis o malaria. La Campa?a inici¨® procesos jur¨ªdicos contra las patentes de empresas multinacionales, como la Pfizer en Sud¨¢frica, por los exorbitantes precios de medicamentos esenciales como el fluconazol.

Asimismo, la Campa?a impugn¨® las patentes que permiten a las compa?¨ªas farmac¨¦uticas vender medicamentos esenciales sin competencia y hacerse de cuantiosas ganancias, mientras que muchos pobres no pueden costear tratamientos indispensables. Se puso en evidencia dicha pr¨¢ctica mediante la obtenci¨®n de declaraciones juradas de personas que viven con el VIH y personal de atenci¨®n de la salud, junto con pruebas de los precios de la industria de medicamentos gen¨¦ricos. Se proporcion¨® esta informaci¨®n a la Comisi¨®n de la Competencia de Sud¨¢frica con el fin de demostrar que es preciso abrir el mercado a un n¨²mero mayor de compa?¨ªas para que exista competencia. Posteriormente, ello dio lugar a que el mercado sudafricano fuera m¨¢s competitivo y el precio de la terapia triple para el VIH cayera de alrededor de 4500 rand por mes a poco menos de 200 rand. Una vez que los precios bajaron a este nivel, los activistas de la TAC estuvieron en condiciones de presionar al Gobierno para que ampliara dr¨¢sticamente el acceso al tratamiento contra el VIH.

Durante este periodo la Campa?a enfrent¨® un clima pol¨ªtico sumamente hostil. Bajo la direcci¨®n del ex-Presidente Thabo Mbeki, el Ministerio de Salud se concentr¨® en presentar excusas para justificar el hecho de que el Gobierno no proporcionara tratamiento contra el VIH. A la larga se hizo evidente que trat¨¢bamos con un Gobierno empe?ado en la negaci¨®n que incluso llegaba al extremo de refutar p¨²blicamente la existencia de una crisis del sistema de salud. El Gobierno neg¨® rotundamente que un gran n¨²mero de mujeres y ni?os mor¨ªan en nuestro sistema de salud p¨²blica, y promovi¨® terapias alternativas, como la medicina tradicional, con mucho m¨¢s entusiasmo que el tratamiento contra el VIH. La Campa?a se vio precisada a dar respuesta a estos abusos de poder mediante la movilizaci¨®n comunitaria y la promoci¨®n de ciudadanos activos que desafiaran la actitud negativa del Gobierno y su falta de voluntad para luchar eficazmente contra el VIH. Voluntarios de la TAC crearon filiales de base en toda Sud¨¢frica para educar, organizar y movilizar nuestras comunidades, e instruirlas en materia de derechos humanos y de los aspectos cient¨ªficos relacionados con el VIH. Con el tiempo, este activismo, combinado con la frustraci¨®n de muchas personas pobres, dio lugar a un movimiento social. La Campa?a se esforz¨® por que cobrara sentido el texto de la Constituci¨®n de Sud¨¢frica en que se garantizan los derechos a la salud y la vida, recurriendo a m¨²ltiples estrategias, entre ellas el litigio, con miras a empoderar a las comunidades pobres y lograr que el Gobierno se hiciera responsable de las pol¨ªticas que daban por resultado muertes innecesarias. Se forjaron asociaciones estrat¨¦gicas con movimientos sudafricanos clave que inclu¨ªan organizaciones religiosas, organizaciones de trabajadores y sindicatos, organizaciones de protecci¨®n de la infancia, M¨¦dicos Sin Fronteras y prominentes organizaciones jur¨ªdicas, entre ellas SECTION27 (Incorporating the AIDS Law Project) y el Centro de Recursos Jur¨ªdicos. Este movimiento inspir¨® a muchos activistas de ?frica a emprender acciones similares en sus respectivos pa¨ªses bajo la direcci¨®n de un nuevo movimiento denominado Movimiento Panafricano de Acceso a los Tratamientos.

Gracias a la acci¨®n colectiva logramos que se produjeran importantes cambios en Sud¨¢frica. En 2004, el tratamiento del VIH con medicamentos antirretrovirales en el sector p¨²blico se incorpor¨® a la pol¨ªtica oficial. En 2007, la Campa?a pas¨® a ser un importante asociado en la redacci¨®n de un nuevo y amplio Plan Nacional Estrat¨¦gico de Lucha contra el VIH, la Tuberculosis y las Enfermedades de Transmisi¨®n Sexual para el per¨ªodo 2007-2011. Este suceso abri¨® un nuevo cap¨ªtulo en Sud¨¢frica, en el que la sociedad civil y el Gobierno se unieron para luchar contra el VIH/SIDA. La TAC pas¨® de la batalla contra pol¨ªticas injustas a velar por que el Gobierno pusiera en pr¨¢ctica las pol¨ªticas que hab¨ªa prometido aplicar.

Sab¨ªamos que el ¨¦xito de este nuevo plan requerir¨ªa liderazgo pol¨ªtico. En 2008, Barbara Hogan sustituy¨® al ex Ministro de Salud Manto Tshabalala-Msimangwas. Para muchas personas que viv¨ªan con el VIH, esta fue una alentadora se?al de cambio. Un a?o m¨¢s tarde, el Dr. Aaron Motsaoledi se hizo cargo del ministerio y la Campa?a acogi¨® con agrado a otro l¨ªder en¨¦rgico y profesional de la salud preocupado por las mayor¨ªas. Estos cambios dieron lugar a que en 2011 recibieran tratamiento 1,2 millones de personas, y el Gobierno se propone duplicar ese n¨²mero en 2014. Hoy d¨ªa existen muy pocos desacuerdos entre el Gobierno y la sociedad civil en cuestiones de pol¨ªtica. El desaf¨ªo que resta es garantizar la ejecuci¨®n del plan sobre el VIH/SIDA.

Sud¨¢frica padece la mayor epidemia de VIH a nivel mundial y cuenta con el mayor programa para esta enfermedad en lo que respecta al n¨²mero de personas que reciben tratamiento. Velar por que persista el compromiso del Gobierno de ofrecer tratamiento contra el VIH/SIDA sigue siendo una esfera de atenci¨®n cr¨ªtica. Adem¨¢s, consideramos que ya nuestro pa¨ªs tiene la oportunidad de ayudar a explorar medios creativos para financiar su sistema de salud de modo que preste servicios al mayor n¨²mero de personas posible. Sud¨¢frica marcha en la direcci¨®n correcta, pero es necesario que redoble sus intervenciones de prevenci¨®n, y tambi¨¦n que procure subsanar las deficiencias en esta esfera.

Los resultados de Sud¨¢frica en la consecuci¨®n de los Objetivos de Desarrollo del Milenio relacionados con la reducci¨®n de la mortalidad infantil y materna y con la lucha contra el VIH y la tuberculosis dependen de la garant¨ªa de s¨®lidas inversiones en actividades de formaci¨®n, el despliegue de m¨¢s trabajadores de atenci¨®n de la salud, la aplicaci¨®n de medios innovadores para prestar atenci¨®n primaria de la salud, la continuaci¨®n de los esfuerzos por reducir los precios del tratamiento contra el VIH y la garant¨ªa de que los recursos financieros existentes se puedan aprovechar m¨¢s.

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