En junio de 2023, el cielo de Nueva York adquiri¨® un tono anaranjado debido a la niebla y el humo procedentes de los miles de incendios descontrolados que arrasaban Canad¨¢. Por primera vez, Nueva York encabez¨® la lista de ciudades con peor calidad del aire y se emitieron advertencias sanitarias que recomendaban a los residentes no salir a la calle. Fue un dram¨¢tico recordatorio de que las crisis medioambientales no conocen fronteras y deben preocuparnos a todos.
Cada a?o, desde Canad¨¢ y Estados Unidos, hasta el Amazonas y el ?rtico, pasando por ?frica, Asia y Europa, los incendios descontrolados afectan gravemente al medio ambiente y la vida silvestre, pero tambi¨¦n a la vida humana y a la infraestructura. Los costos reconocidos de los incendios descontrolados generalmente se basan en las consecuencias econ¨®micas directas para el sector p¨²blico. Entre esos costos figuran los gastos derivados de la extinci¨®n de incendios, los seguros y la destrucci¨®n de activos, pero, sobre todo, la p¨¦rdida de vidas. No obstante, los incendios descontrolados tambi¨¦n tienen repercusiones m¨¢s amplias y duraderas en la sostenibilidad social, econ¨®mica y medioambiental.
Se estima que, en todo el mundo, la contaminaci¨®n atmosf¨¦rica provocada por los incendios descontrolados est¨¢ asociada con? debido a problemas respiratorios y cardiovasculares. Adem¨¢s, los efectos econ¨®micos negativos de estos desastres van en aumento. Se estima que en 2018 el incendio llamado "Camp Fire" de California provoc¨® costos directos por valor de unos?. Asimismo, los incendios descontrolados de Australia de 2019-2020 tuvieron unos costos directos de . Adem¨¢s, se calcula que no se consideran asegurables debido al riesgo de incendios.
A escala mundial,. Las ¨¢reas quemadas m¨¢s extensas (m¨¢s de 500 millones de hect¨¢reas) se encontraban en ?frica Oriental y Meridional, ?frica Occidental y Central, Ocean¨ªa (principalmente Australia), Norte de ?frica y Sudam¨¦rica. Dado que los crecientes efectos del cambio clim¨¢tico y el cambio de uso de la tierra provocan que los incendios descontrolados sean m¨¢s frecuentes e intensos, se estima que los incendios extremos podr¨ªan aumentar en todo el mundo .
Los incendios descontrolados afectan a todos los biomas, desde los bosques hasta las sabanas, las praderas y la tundra. Cada a?o arden 370 millones de hect¨¢reas en todo el mundo que emiten 1.800 millones de toneladas de gases de efecto invernadero. Los incendios forestales representan un?.
El cambio clim¨¢tico, el uso insostenible de la tierra y la deforestaci¨®n figuran entre los principales causantes de los incendios descontrolados. El cambio clim¨¢tico agrava el riesgo de estos desastres debido a la mayor incidencia de sequ¨ªas, las altas temperaturas del aire, la baja humedad relativa, las tormentas secas y los fuertes vientos. Se estima que, en los ¨²ltimos 30 a?os, el cambio clim¨¢tico ha?. El uso insostenible de la tierra y la degradaci¨®n medioambiental reducen la resiliencia de los ecosistemas naturales a los incendios descontrolados, y la deforestaci¨®n y el drenaje de las turberas empeoran las condiciones de sequ¨ªa y la inflamabilidad.
Aunque no es posible eliminar el riesgo de futuros incendios descontrolados, podemos hacer m¨¢s para manejar y reducir ese riesgo. No actuar ahora comprometer¨ªa el cumplimiento de los objetivos forestales mundiales, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el Acuerdo de Par¨ªs sobre cambio clim¨¢tico y otros objetivos de desarrollo. Recuperar la salud de nuestros biomas, conseguir que dejen de ser un polvor¨ªn y se conviertan en ecosistemas resilientes, requiere actuar urgentemente a fin de desarrollar enfoques integrados para la gesti¨®n de los incendios descontrolados y la mitigaci¨®n de los efectos del cambio clim¨¢tico, aplicar conocimientos cient¨ªficos, trabajar en colaboraci¨®n con las partes interesadas y fortalecer la cooperaci¨®n internacional.
La estrategias integrales y enfoques integrados?para la gesti¨®n de incendios descontrolados deben incluir elementos relacionados con la mitigaci¨®n y prevenci¨®n del riesgo, la extinci¨®n y los planes de recuperaci¨®n posteriores a los desastres. Tradicionalmente, la gesti¨®n de incendios se ha centrado sobre todo en la extinci¨®n y no tanto en la prevenci¨®n y la mitigaci¨®n. Sin embargo, este modelo debe cambiar. La gesti¨®n integrada de incendios y sus cinco elementos principales ¡ªrevisi¨®n y an¨¢lisis, reducci¨®n del riesgo, rapidez, respuesta y recuperaci¨®n (las "5R")¡ª ofrecen una metodolog¨ªa eficaz en este contexto.

La mitigaci¨®n del cambio clim¨¢tico y la adaptaci¨®n a los incendios extremos deben abordarse simult¨¢neamente. Es importante incluir el uso sostenible de la tierra, la gesti¨®n sostenible de los bosques y la gesti¨®n de incendios en planes nacionales de desarrollo sostenible, en estrategias de adaptaci¨®n al cambio clim¨¢tico y mitigaci¨®n de sus efectos, y en programas de conservaci¨®n de la diversidad. Asimismo, las contribuciones determinadas a nivel nacional en virtud del??y las contribuciones nacionales voluntarias para cumplir los?objetivos forestales mundiales del plan estrat¨¦gico de las Naciones Unidas para los bosques?ofrecen la oportunidad de avanzar simult¨¢neamente en una agenda forestal y clim¨¢tica con efectos sin¨¦rgicos para reducir los?riesgos de incendios descontrolados.
Aplicar los conocimientos cient¨ªficos?puede ayudar a mejorar los sistemas de alerta temprana mediante tecnolog¨ªas avanzadas y estrategias de gesti¨®n territorial y forestal basadas en la ciencia. Un mayor uso de tecnolog¨ªas modernas para vigilar, detectar y controlar incendios, por ejemplo, mediante detecci¨®n remota y sistemas de alarma en tiempo real, puede ayudar en este sentido.
La participaci¨®n activa de las partes interesadas?es fundamental para la correcta aplicaci¨®n de las estrategias de gesti¨®n de incendios descontrolados. En este respecto, resulta especialmente importante la participaci¨®n de los pueblos ind¨ªgenas y las comunidades locales, de expertos cient¨ªficos y del sector privado. Tambi¨¦n es conveniente incorporar los conocimientos, experiencias y pr¨¢cticas tradicionales de las comunidades locales y los pueblos ind¨ªgenas en las estrategias de gesti¨®n de incendios descontrolados.
Por ¨²ltimo,?es fundamental que exista una cooperaci¨®n internacional para actuar de manera concertada a escala mundial con el objeto de reducir los incendios descontrolados. Estos desastres suponen un grave riesgo para el desarrollo sostenible debido a sus efectos en la salud de las personas, el clima, la contaminaci¨®n y las econom¨ªas. Los delegados del Foro Intergubernamental sobre los Bosques (FNUB) han se?alado en repetidas ocasiones la creciente amenaza de los incendios descontrolados para la salud de los bosques de todo el mundo, as¨ª como la necesidad de una mayor inversi¨®n en control y gesti¨®n de incendios. Entre las iniciativas de colaboraci¨®n mundiales y regionales figuran la Red Mundial contra los Incendios Forestales y sus redes regionales, los centros regionales de recursos para la gesti¨®n de incendios, los centros regionales de vigilancia de incendios y el nuevo centro mundial para la gesti¨®n de incendios, creado en mayo de 2023 por la Organizaci¨®n de las Naciones Unidas para la Alimentaci¨®n y la Agricultura. En octubre de 2023, el Gobierno de la India pondr¨¢ en marcha una iniciativa liderada por este pa¨ªs en apoyo al FNUB para que los miembros del Foro compartan buenas pr¨¢cticas de gesti¨®n forestal a largo plazo, los crecientes desaf¨ªos relacionados con la prevenci¨®n y gesti¨®n de los incendios forestales y los diversos temas relacionados con la certificaci¨®n forestal. Dichas iniciativas ayudan a promover la colaboraci¨®n tecnol¨®gica y el intercambio de datos cient¨ªficos, el desarrollo de capacidades y la formaci¨®n en gesti¨®n e investigaci¨®n forestal.
Durante miles de a?os, nuestros antepasados han utilizado el fuego como herramienta de gesti¨®n de los terrenos para mejorar las condiciones de caza, eliminar la vegetaci¨®n para fines agr¨ªcolas y pasto, y controlar las plagas. Aunque los paisajes en que vivimos hoy en d¨ªa son muy diferentes, conservamos los conocimientos y las herramientas para mitigar el riesgo de incendios descontrolados. Podemos restablecer nuestro equilibrio con la naturaleza si decidimos invertir un capital pol¨ªtico y financiero significativo en la prevenci¨®n de incendios, en prepararnos para ellos y en la posterior recuperaci¨®n. En ese caso, tambi¨¦n ser¨¢ posible recuperar la esperanza en un futuro resistente al cambio clim¨¢tico en el que todos podamos disfrutar de bosques verdes y cielos azules.
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La Cr¨®nica?ONU??no?constituye un registro oficial. Tiene el privilegio de acoger a los altos funcionarios de las Naciones Unidas, as¨ª como a distinguidos colaboradores de fuera del sistema de las Naciones Unidas cuyas opiniones no son necesariamente las de las Naciones Unidas. Del mismo modo, las fronteras y los nombres que se muestran y las designaciones utilizadas en los mapas o en los art¨ªculos no implican necesariamente un apoyo o una aceptaci¨®n por parte de las Naciones Unidas.?



