Mensaje en ocasi¨®n del D¨ªa Internacional de la Paz
21 de septiembre de 2015
Este a?o, el D¨ªa Internacional de la Paz se celebra en un momento de terrible violencia y de conflictos desestabilizadores en todo el mundo. En lugar de sumirnos en la desesperaci¨®n, tenemos la responsabilidad colectiva de exigir que cesen la brutalidad e impunidad imperantes.
Exhorto a todas las partes beligerantes a que depongan las armas y establezcan un alto el fuego a nivel mundial. A ellos me dirijo para decirles que pongan fin a la muerte y la destrucci¨®n y creen los espacios necesarios para una paz duradera.
Aunque parece desesperantemente lejano, el sue?o de la paz late en la conciencia de la gente del mundo entero.
No existe ning¨²n grupo m¨¢s dispuesto a ayudar a materializar este sue?o que los j¨®venes de hoy. Ellos forman parte de la mayor generaci¨®n de j¨®venes de la historia, m¨¢s sensibilizados y conectados que los de cualquier otra ¨¦poca. Insto a todos los gobiernos a que inviertan m¨¢s en hacer realidad la contribuci¨®n potencialmente ingente de los j¨®venes art¨ªfices de la paz que hay en el mundo.
Al mismo tiempo, debemos movilizar a todos los asociados que comparten el objetivo de la paz. Las organizaciones no gubernamentales, los grupos confesionales y las empresas deben desempe?ar un papel importante en la promoci¨®n del progreso social, la protecci¨®n del medio ambiente y la creaci¨®n de un mundo m¨¢s justo, estable y pac¨ªfico. El valor de esta colaboraci¨®n queda reflejado en nuestro tema del D¨ªa: ¡°Alianzas para la paz, dignidad para todos¡±.
Vivimos en tiempos de peligro, pero tambi¨¦n es una ¨¦poca de grandes promesas. En cuesti¨®n de d¨ªas, los dirigentes de todo el mundo acudir¨¢n a las Naciones Unidas para aprobar la agenda 2030, nuestro plan de 15 a?os para lograr el desarrollo sostenible. Esto es fundamental para propiciar una vida digna para todos, donde la pobreza pase a la historia y la paz sea primordial.
En este D¨ªa Internacional, y mientras conmemoramos el 70? aniversario de las Naciones Unidas, aprovechemos la oportunidad para alcanzar el prop¨®sito para el que se fund¨® la Organizaci¨®n: preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra.
