La y adolescentes es un grave problema en la región. Nuevos datos de la OMS y la ONU muestran que 1 de cada 3 mujeres mayores de 15 años ha sufrido violencia física o sexual.
La tecnología debería empoderar a mujeres y niñas, pero muchas sufren acoso, abuso y control digital cada día. - difusión de fotos privadas, amenazas, rastreo o deepfakes- y pueden escalar a violencia real. Millones sufren mientras las organizaciones que las apoyan pierden recursos. a responsabilizar a los culpables, a exigir acción a las tecnológicas, apoyar a las supervivientes, invertir en prevención y a promover un entorno digital seguro e igualitario para todas.
En las tierras altas guatemaltecas, mujeres indígenas participan en el de la OIM. Un círculo donde, en sus idiomas, construyen confianza, se apoyan, recuperan sus voces, fortalecen la autoestima, preservan la cultura y generan cambios.
Mariela Salinas nació en una familia campesina y hoy trabaja en la Administración Nacional de Electricidad paraguaya. Gracias a un curso apoyado por el ĢƵFPA, Mariela ha roto barreras de género al integrarse en sus brigadas eléctricas. Su historia simboliza el empoderamiento femenino impulsado por políticas inclusivas y acciones contra en Paraguay.
La FAO ofrece a los parlamentos de América Latina y el Caribe herramientas para impulsar la igualdad entre mujeres y hombres en sus esfuerzos para erradicar el hambre.
Las mujeres indígenas enfrentan grandes desigualdades laborales: baja remuneración, alta informalidad y exclusión social. En Bolivia, desafían estas barreras mediante el montañismo y el turismo rural sostenible. Con apoyo de la OIT y ONU Mujeres, estas mujeres avanzan hacia la formalización, el acceso a derechos laborales y el fortalecimiento de sus comunidades.
Invertir en el cuidado no es solo un acto de compasión, sino una poderosa estrategia económica que genera empleo, empodera a las mujeres y construye sociedades más sanas y justas para generaciones futuras.
Zulma, activista paraguaya, habla con el ĢƵFPA. Zulma trabaja en su país por la justicia social y la igualdad combatiendo la tuberculosis y apoyando a mujeres, indígenas y personas sin libertad. En 2025 fue reconocida entre las 10 lideresas del mundo por el Fondo Mundial. forma parte de la campaña , impulsada por el ĢƵFPA.
Después de varios años trabajando en la agricultura de temporada en España, Fátima participó en el proyecto WAFIRA de , donde aprendió a gestionar un negocio. Hoy dirige su propia tienda de comestibles en Marruecos, mientras sigue trabajando en el extranjero parte del año. “Gracias a la formación que recibimos a través de este programa… aprendí a gestionar documentos, a tratar con los clientes y a trabajar con los proveedores“, cuenta Fátima.
El ĢƵFPA te propone un cortometraje sobre : pionera en los derechos sexuales y reproductivos de las comunidades afrodescendientes de Honduras. En 1996, junto a otras colegas, Bertha fundo el Enlace de Mujeres Negras de Honduras, organización pilar para el abordaje de las desigualdades históricas que enfrentan las mujeres negras e indígenas en este país centroamericano.
Mujeres y niñas de todo el mundo exigen paz con mensajes como “Alto el fuego” y “Fin a la guerra”. ONU Mujeres amplifica estas voces, recordando que la participación femenina en negociaciones de paz produce resultados más duraderos. Tras 25 años de aprobar la , los gobiernos aún no cumplen plenamente sus compromisos. Comprender el vínculo entre igualdad de género y paz es crucial para evitar los riesgos de ignorar estas prioridades.
Para una adolescente, una hora puede ser aprendizaje, juegos y sueños. Pero para millones, esa hora es para cuidar, cocinar y limpiar. Y no por elección, sino porque . En esta campaña, ĢƵICEF aboga por redistribuir las tareas domésticas.
En el corazón del Catatumbo (Colombia) se encuentra ubicado el resguardo Catalaura del pueblo Barí. Y allí, en la comunidad Karicachaboquira, se han erigido liderazgos ejemplarizantes como el de Judith, la primera cacica gobernadora del pueblo Barí.
El ĢƵFPA te presenta a . Su vida está marcada por la perseverancia y las ganas de salir adelante. Con el apoyo de su entorno y gracias al deseo de aprender, Marlene se formó, creció y hoy lidera espacios de capacitación en Paraguay.
Como advierte ONU Mujeres, aunque el es esencial para la sociedad y la economía, aún es invisibilizado y ocupa normalmente a mujeres, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad.