La activista mexicana Norma Andrade sigue buscando justicia por el feminicidio de su hija en Ciudad Juárez -en la frontera entre México y Estados Unidos - ocurrido en febrero de 2001. A pesar de dos atentados a su vida y del tiempo que ha pasado, Norma no abandona su lucha.
Invitada por ONU Mujeres, Norma visitó la sede de la ONU en Ginebra, donde en una entrevista con Noticias ONU, .
De manera cruda, relata como esa localidad mexicana sigue siendo una de las más peligrosas para las mujeres. Norma explica que ellas parecen ser “desechables” y “reemplazables” y que no les importan más que a sus familias - ni al Gobierno, ni a las autoridades locales o a las empresas.