–?Como dijo –
INTERVENCI?N DE LA PRESIDENTA DEL 73 PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL, S.E. MAR?A FERNANDA ESPINOSA GARC?S
5 de octubre de 2018
Su Excelencia, Mahmoud Saikal, Representante Permanente de Afganistán y presidente de la Tercera Comisión,
Excelencias, estimados delegados y delegadas,
Quiero iniciar felicitando al Embajador Mahmoud Saikal y, a todos los miembros de la mesa, por su elección para dirigir los trabajos de esta Comisión.
Confío que, con su liderazgo y dedicación, la Tercera Comisión avanzará exitosamente en el tratamiento de sus temas y en el cumplimiento de su agenda de trabajo.
Desde el inicio de mi mandato he insistido en la importancia de lograr unas Naciones Unidas más relevantes para todas las personas y, para lograr este cometido, el trabajo de la Tercera Comisión es absolutamente central y crítico.
El desarrollo social, la eliminación del racismo y la discriminación racial, el ejercicio del derecho a la libre determinación de los pueblos, son esenciales para esta Organización, como lo son también los derechos de los ni?os y ni?as, los pueblos indígenas –de hecho, en el 2019 será el A?o Internacional de las Lenguas Indígenas–, los afrodescendientes, los migrantes, refugiados y los desplazados internos, los adultos mayores y las personas con discapacidad.
Debemos avanzar también en la prevención del delito y justicia penal, como en los esfuerzos para superar el problema mundial de las drogas.
Queridos delegados y delegadas,
Por lo menos cinco de mis siete prioridades se correlacionan con el trabajo de esta Comisión, a saber: el tema de la igualdad de género; el derecho de personas con discapacidad; las personas migrantes y refugiadas; la juventud, así como el trabajo decente. Por ello tengo grandes expectativas sobre los resultados de las deliberaciones de esta Comisión.
Como la cuarta mujer en ocupar la Presidencia de la Asamblea General, me he comprometido a dar prioridad a la igualdad de género y al empoderamiento de las mujeres.
Mi mandato está dedicado a las mujeres que son acosadas por el solo hecho de ocupar espacios políticos, a las que demandan equidad en sus lugares de trabajo, a las mujeres y a las ni?as que son víctimas de la violencia y a las que siguen siendo excluidas por el simple hecho de ser mujeres.
Para romper este ciclo de desigualdad que sigue pesando sobre la mitad de la población mundial, necesitamos, evidentemente, esfuerzos colectivos. Espero contar con la colaboración de todos Ustedes para alcanzar ese objetivo común durante este periodo de sesiones.
Estoy trabajando para llevar a cabo en marzo de 2019 una Cumbre sobre “Mujeres en el poder; Women in Power”.
Delegadas y delegados,
Alrededor de mil quinientos millones de personas, a quienes a menudo se las describe como la minoría más grande del mundo, viven con algún tipo de discapacidad; la mayoría provienen de países en vías de desarrollo.
Esta Comisión es crucial para avanzar en los derechos de las personas con discapacidad y para asegurar su derecho a una educación de calidad, así como su acceso al trabajo decente y su accesibilidad, por lo que les invito a incorporar esta perspectiva en sus labores, de manera transversal.
Creo firmemente que debemos apoyar los esfuerzos globales para asegurar la protección y asistencia a los más de 25 millones de refugiados alrededor del mundo, con la adopción e implementación del Pacto Global para los Refugiados.
Asimismo, debemos preservar los acuerdos logrados en el Pacto Global para una Migración Segura, Ordenada y Regular.
Ambos Pactos, así como las diversas resoluciones que se adoptan sobre estos temas, contribuirán, sin dudas, a asegurar el bienestar y la dignidad de quienes buscan refugio y de quienes migran.
Para nosotros será un hito fundamental la Conferencia de Marrakech, en diciembre, para dar impulso político y consolidar el Pacto de manera decidida.
Distinguidas delegadas y delegados,
Durante este 73? período de sesiones, en reunión plenaria de Asamblea General, conmemoraremos el Septuagésimo aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el vigésimo quinto aniversario de la Declaración y el Programa de Acción de Viena.
Todos los seres humanos nacemos libres e iguales. Luego de 70 a?os hemos logrado importantes avances para hacer realidad los compromisos contenidos en la Declaración Universal y en las principales convenciones de derechos humanos, pero aún nos quedan, como sabemos, grandes desafíos por superar.
Tenemos la responsabilidad de abordarlos para poder dar respuesta a las millones de personas que continúan padeciendo de injusticias, de exclusiones, de discriminación y violencia, además de carencias materiales, hambre y falta de oportunidades.
Asimismo, dedicaremos una reunión plenaria de alto nivel de la Asamblea General al vigésimo aniversario de la aprobación de la Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales, universalmente reconocidos.
Distinguidas delegadas y delegados,
La sensibilidad de los temas que en esta sesión se deberán abordar o las diferencias políticas que puedan existir entre los Estados, no pueden ser ni obstáculos ni excusas que impidan mejorar la vida de nuestros pueblos.
Esta Comisión tiene la responsabilidad política y moral de abordar los complejos desafíos de un mundo en constante evolución y de ofrecer respuestas apropiadas.
Confío en que cada uno de Ustedes estará a la altura de los retos que tienen por delante. Los invito a encarar sus negociaciones y debates con apertura, con tolerancia, con espíritu de compromiso y fraternidad.
Tenemos la responsabilidad compartida de hacer que esta organización sea cada vez más eficiente, con resultados tangibles que beneficien a la gente.
José Saramago, el famoso escritor portugués, decía que muchas personas sufren de “ceguera mental”, a la que definía como el estado de “estar en el mundo y no ver el mundo o sólo ver lo que, en cada momento, sea susceptible de servir a nuestros propios intereses”.
Queridas delegadas y delegados, los invito a ver el mundo, a sentirlo, a vivirlo, respetando las diferencias y fortaleciendo todo aquello que nos une, empezando por nuestra humanidad común y nuestras aspiraciones de alcanzar un mundo mejor, más equitativo, más solidario y más respetuoso de su diversidad.
Les deseo el mayor de los éxitos en sus deliberaciones y les reitero que cuentan con mi total apoyo para alcanzar el objetivo de hacer que nuestra Organización tenga un real y significativo impacto en la vida de las personas, especialmente, en aquellas en situación de mayor vulnerabilidad.
Estimado Presidente, cuente Usted con todo mi apoyo en el ejercicio de sus funciones, y cuenten también, Ustedes delegados, con todo mi apoyo. Mi presidencia será una presidencia de puertas abiertas, así que siéntanse libres de acercarse.
Muchas gracias.
Hacer que las Naciones Unidas sean relevantes para todas las personas