29 mayo 2025

El 20 de marzo de 2025, la celebr¨® una mesa redonda titulada ¡°Mujeres que dieron forma a la Declaraci¨®n Universal de Derechos Humanos¡±, centrada en las contribuciones de las mujeres del Sur Global a la Declaraci¨®n. La moderadora, Jayashri Wyatt, jefa de la Secci¨®n de Extensi¨®n Educativa del Departamento de Comunicaci¨®n Global de las Naciones Unidas, plante¨® la siguiente pregunta al panel: ¡°?C¨®mo podemos derribar las barreras sist¨¦micas que a¨²n enfrentan las mujeres hoy en d¨ªa?¡±.

El profesor Manu Bhagavan, del Hunter College y del Centro de Posgrado de la City University de Nueva York, respondi¨®: ¡°Todos somos las Naciones Unidas¡±. Los derechos humanos y la paz pueden ser promovidos y protegidos por m¨¢s actores que los del gobierno, la sociedad civil y diversos movimientos de derechos. Al unirse por la paz y los derechos humanos, las personas, hist¨®ricamente y en la actualidad, se han comprometido pol¨ªtica y c¨ªvicamente por la justicia social en las comunidades locales. La tarea parece enorme; se amontonan causas abrumadoras y dignas, casi compitiendo entre s¨ª en t¨¦rminos de urgencia.

?C¨®mo responder a las demandas de derechos humanos?

Partiendo del conocimiento de que las injusticias sist¨¦micas son causadas por estructuras opresivas superpuestas y reconociendo que la discriminaci¨®n derivada de dichas estructuras afecta a las personas de diversas maneras, el an¨¢lisis interseccional ha ayudado a los investigadores a responder las preguntas sobre c¨®mo el racismo, el sexismo, , y la heteronormatividad se refuerzan mutuamente. Estos sistemas exponen en mayor medida a los grupos minoritarios a los efectos explotadores y da?inos del patriarcado, el capitalismo y el colonialismo.

Sin embargo, la interseccionalidad ha sido criticada por su uso de categor¨ªas sociales esencialistas y por consolidar las mismas normas que el ataque al prejuicio y la discriminaci¨®n pretende alterar. Por lo tanto, pasar de la problematizaci¨®n a la acci¨®n positiva parece un desaf¨ªo tan serio para los acad¨¦micos cr¨ªticos y feministas como para los profesionales y los responsables pol¨ªticos que desean contribuir a una mayor justicia social. La lista de no discriminaci¨®n del Art¨ªculo 2 de la Declaraci¨®n Universal de Derechos Humanos (DUDH) apunta precisamente a esta idea: que no alcanzaremos los derechos humanos universales ni una paz duradera mientras las personas no sean tratadas con dignidad, independientemente de su ¡°raza, color, sexo, idioma, religi¨®n, opini¨®n pol¨ªtica o de otra ¨ªndole, origen nacional o social, posici¨®n econ¨®mica, nacimiento o cualquier otra condici¨®n¡±.

Para complicar a¨²n m¨¢s las cosas, las relaciones de poder no son est¨¢ticas, las categorizaciones sociales no son esencialistas y los grupos minoritarios no son homog¨¦neos. Los seres humanos son complejos, las relaciones humanas se negocian constantemente, y existen grupos de personas que sufren invisibilidad interseccional (generalmente ni?os, ni?as y j¨®venes) en los extremos m¨¢s alejados de los grupos marginados.

El panel de la CSW, organizado por Impacto Acad¨¦mico de las Naciones Unidas, el equipo de Derechos Humanos del Departamento de Comunicaci¨®n Global de las Naciones Unidas y la llam¨® la atenci¨®n p¨²blica sobre las mujeres de las antiguas colonias que, en 1948, tras la Segunda Guerra Mundial, lograron que tuvi¨¦ramos una Declaraci¨®n inclusiva que enumeraba los derechos humanos que ¡°nosotros, los pueblos de las Naciones Unidas¡±, deb¨ªamos esforzarnos por hacer realidad. Como panelista, secund¨¦ al profesor Bhagavan y su importante recordatorio de que todos somos las Naciones Unidas, sugiriendo que, para avanzar y afrontar los desaf¨ªos globales de las injusticias sist¨¦micas, debemos actuar con solidaridad interseccional.

?Qu¨¦ puede posibilitar la solidaridad interseccional?

Las luchas hist¨®ricas por los derechos humanos que lograron ampliar los espacios a favor de la inclusi¨®n de la justicia social se basaron en la solidaridad interseccional. La propia creaci¨®n de la Comisi¨®n de la Condici¨®n Jur¨ªdica y Social de la Mujer (CSW) en el marco del Consejo Econ¨®mico y Social de las Naciones Unidas, que contribuy¨® a ampliar los l¨ªmites de la inclusi¨®n en el lenguaje de la Declaraci¨®n Universal de Derechos Humanos (DUDH) en los a?os fundacionales de las Naciones Unidas, puede considerarse un ejemplo de solidaridad interseccional. Las mujeres eran minor¨ªa en las delegaciones de los Estados Miembros ante las Naciones Unidas en 1946. Esto signific¨® que la igualdad de g¨¦nero y una comprensi¨®n m¨¢s inclusiva de los derechos humanos como verdaderamente universales no estuvieran inicialmente en el primer plano de las negociaciones cuando la DUDH cobr¨® vida.

Las delegadas en las deliberaciones de la Declaraci¨®n Universal de Derechos Humanos (DUDH) llevaron sus experiencias de m¨²ltiples formas de discriminaci¨®n al ¨¢mbito diplom¨¢tico de las Naciones Unidas. Mujeres de Estados reci¨¦n independizados que anteriormente hab¨ªan estado bajo dominio colonial, de diferentes castas, clases sociales, or¨ªgenes religiosos, etnias, idiomas, nacionalidades y estatus social, se dieron cuenta de que, a menos que crearan una , las luchas que experimentaban las mujeres en el ¨¢mbito de los derechos sociales, econ¨®micos, culturales, pol¨ªticos y civiles podr¨ªan quedar invisibilizadas en la Declaraci¨®n Universal de Derechos Humanos.

Al crear una ³¦´Ç³¾¾±²õ¾±¨®²Ô independiente, las mujeres que hab¨ªan sufrido injusticias debido al sexismo defendieron, a trav¨¦s de su comprensi¨®n espec¨ªfica de la discriminaci¨®n, las necesidades de cambio y la interdependencia e indivisibilidad de los derechos humanos. Argumentaron que el derecho al voto no deb¨ªa concederse ¨²nicamente a las mujeres blancas o due?as de propiedad; para ser considerado verdaderamente universal, el sufragio deb¨ªa ser disfrutado por todas las mujeres, incluidas las que viv¨ªan en territorios no aut¨®nomos. El derecho a la educaci¨®n se consideraba interrelacionado con la libertad de elegir el momento del matrimonio, lo que inclu¨ªa la abolici¨®n del matrimonio infantil.

Begum Shareefah Hamid Ali, una destacada figura feminista y pol¨ªtica de la India, en una entrevista con la (un mes despu¨¦s de la adopci¨®n de la DUDH) dijo: ¡°As¨ª como los hombres se organizan, ya sea de manera fundamental o mediante contribuciones para defender sus pa¨ªses, as¨ª tambi¨¦n t¨², yo y cada mujer unamos nuestras manos para dar lo mejor que tenemos para la educaci¨®n, la salud, la educaci¨®n c¨ªvica y, sobre todo, para la paz¡±.

Las luchas exitosas por los derechos humanos se han basado en diferentes formas de solidaridad interseccional. Las mujeres en Liberia, incluida , participaron en el di¨¢logo interreligioso, superando las divisiones religiosas, por la paz y lograron obligar a los l¨ªderes varones a continuar las negociaciones de paz para poner fin a la guerra civil. La primera mujer jefa de Estado de una naci¨®n africana, la presidenta liberiana Ellen Johnson Sirleaf, fue elegida democr¨¢ticamente en 2006 tras la guerra civil.

Cuando las mujeres han actuado solidariamente para acabar con el sufrimiento humano, y cuando los j¨®venes a quienes se les han negado sus derechos han alzado la voz en protesta contra las formas sist¨¦micas de opresi¨®n, el cambio parece inevitable. El Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos en la d¨¦cada de 1960, liderado por Martin Luther King, Jr., cobr¨® impulso durante en Birmingham, Alabama, cuando las c¨¢rceles se llenaron con ni?os manifestantes. ¡°En total, ese d¨ªa, el 2 de mayo [de 1963], m¨¢s de mil j¨®venes se manifestaron y fueron a la c¨¢rcel¡±, record¨® el Dr. King en su libro ¡°¡±.

Las diferentes formas de discriminaci¨®n contra mujeres, ni?os, minor¨ªas ¨¦tnicas, religiosas, ling¨¹¨ªsticas y nacionales, as¨ª como contra pueblos ind¨ªgenas y miembros de la comunidad LGBTQ+, suelen denominarse ¡°problemas de minor¨ªas¡±. Si observamos la cantidad de personas en todo el mundo afectadas por diversas formas de prejuicio y discriminaci¨®n basadas, entre otras, en sexo, g¨¦nero, sexualidad, clase, estatus social, idioma, religi¨®n, raza, nacionalidad y edad, observamos que estas formas de prejuicio afectan a la mayor¨ªa de la poblaci¨®n mundial.

Las principales convenciones de las Naciones Unidas sobre derechos humanos abordan diversas formas de discriminaci¨®n; en concreto, sirven para eliminar la discriminaci¨®n racial (Convenci¨®n Internacional sobre la Eliminaci¨®n de todas las Formas de Discriminaci¨®n Racial), la discriminaci¨®n contra la mujer (Convenci¨®n sobre la Eliminaci¨®n de todas las Formas de Discriminaci¨®n contra la Mujer), la discriminaci¨®n contra las personas con discapacidad (Convenci¨®n sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad) y la discriminaci¨®n contra los ni?os (Convenci¨®n sobre los Derechos del Ni?o). La legislaci¨®n que protege los derechos humanos contra la discriminaci¨®n y la incitaci¨®n al odio no son mutuamente excluyentes, sino que se refuerzan mutuamente. Por ello, la derogaci¨®n de los derechos de un ¡°grupo minoritario¡± tambi¨¦n limita la libertad de los dem¨¢s.

La solidaridad interseccional no es solo solidaridad por el bien de los dem¨¢s, sino por el bien de todos. La derogaci¨®n de la legislaci¨®n sobre derechos humanos y las normas internacionales contra la discriminaci¨®n, como son las convenciones de las Naciones Unidas mencionadas, limita el alcance de los derechos humanos en un panorama democr¨¢tico. No existen democracias plenamente desarrolladas en el mundo, y las deficiencias compartidas de los procesos democr¨¢ticos pueden estimarse y calcularse a trav¨¦s de las cifras que encontramos de violaciones de derechos humanos contra mujeres, ni?os, personas pertenecientes a diferentes minor¨ªas ¨¦tnicas, pueblos ind¨ªgenas, miembros de la comunidad LGBTQ+, migrantes y m¨¢s. Cuando se cuestionan los derechos y las libertades de algunos grupos de personas, estos derechos y libertades tarde o temprano tambi¨¦n se ver¨¢n comprometidos para la presunta ¡°mayor¨ªa¡± privilegiada. La solidaridad interseccional representa un impulso a los derechos y las libertades para todos, imaginando el tipo de sociedad en la que querr¨ªas nacer si no tuvieras idea de qu¨¦ estatus social tendr¨ªas. La solidaridad interseccional es la defensa de los derechos y las libertades de los dem¨¢s como propios.

En este art¨ªculo, es mi sugerencia que hoy contamos con una declaraci¨®n verdaderamente universal de derechos humanos gracias a la solidaridad interseccional entre mujeres que experimentaron injusticias causadas por la Segunda Guerra Mundial, el fascismo y el colonialismo. Podemos llevar adelante su legado al hacer realidad este llamado en solidaridad, independientemente de lo que nos separe y en reconocimiento de lo que nos une ¡ªcomo vivir en un planeta que enfrenta una emergencia ambiental y los efectos de la guerra¡ª como miembros de la familia humana.

 

Este art¨ªculo se ha publicado con la ayuda de traducci¨®n autom¨¢tica; se han hecho esfuerzos razonables para garantizar su precisi¨®n. Las Naciones Unidas no se responsabilizan de las traducciones incorrectas o inexactas ni de otros problemas que puedan derivarse de la traducci¨®n autom¨¢tica. Si surgen preguntas relacionadas con la exactitud de la informaci¨®n contenida en esta traducci¨®n, consulte la versi¨®n original del art¨ªculo en ingl¨¦s.

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