– Como Pronunciado-

INTERVENCI?N DE LA PRESIDENTA DEL 73? PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL, S.E. MARIA FERNANDA ESPINOSA

18 de diciembre 2018

Se?or António Guterres, Secretario General

Se?ora Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos,

Excelencias,

Para mí es un honor presidir esta ceremonia de entrega del Premio de Derechos Humanos de las Naciones Unidas 2018.

La adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre de 1948, fue uno de los momentos estelares de la historia universal y, sin dudas, ha sido uno de los mayores legados de la Asamblea General a la humanidad.

Este Premio fue establecido para celebrar la extraordinaria demostración de fraternidad y solidaridad de los hombres y mujeres que sufrieron dos guerras mundiales y se propusieron evitarlas para las generaciones venideras.

En 1968, cuando la Declaración Universal cumplía dos décadas, fue entregado por primera vez.

Desde ese entonces, cada cinco a?os, han sido premiados más de sesenta individuos y organizaciones de todas las regiones, que se han destacado en diferentes ámbitos de los derechos humanos, contribuyendo a mantener vivos los ideales de libertad, paz y justicia alrededor del mundo.

Todos los galardonados comparten la visión de que un futuro mejor es posible. Sus luchas abarcan desde los derechos de las mujeres, los ni?os, los migrantes y refugiados, las personas con discapacidad; la abolición de la esclavitud y el combate a la discriminación racial; la demanda de verdad, justicia y reparación ante las desapariciones forzadas y las torturas; la erradicación de la pobreza, el hambre y la denuncia de otras injusticias socioeconómicas; así como la búsqueda incansable de respuestas a los crímenes y violaciones de derechos humanos, aun cuando sus propias vidas y seguridad corren peligro.

Eleanor Roosevelt, Martin Luther King, Nelson Mandela, Malala Youssef, el Comité Internacional de la Cruz Roja y Amnistía Internacional han sido solo algunos de los merecedores de este Premio.

Excelencias,

En esta décima edición, celebramos los setenta a?os de la Declaración Universal y rendimos un merecido homenaje a quienes contribuyen a hacerla realidad.

Quiero aprovechar para destacar el impecable proceso llevado adelante por el Comité Especial para la selección de los ganadores, bajo el liderazgo del ex-Presidente de la Asamblea General, Miroslav Laj?ák.

Todos los galardonados comparten la visión de que un futuro mejor es posible. Sus luchas abarcan desde los derechos de las mujeres, los ni?os, los migrantes y refugiados, las personas con discapacidad; la abolición de la esclavitud y el combate a la discriminación racial; la demanda de verdad, justicia y reparación ante las desapariciones forzadas y las torturas; la erradicación de la pobreza, el hambre y la denuncia de otras injusticias socioeconómicas; así como la búsqueda incansable de respuestas a los crímenes y violaciones de derechos humanos, aun cuando sus propias vidas y seguridad corren peligro.

María Fernanda Espinosa Garcés

PRESIDENTA DEL 73? PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL

El Premio que otorgaremos hoy es no solo un reconocimiento a las labores de Rebeca Gyumi, Joênia Wapichana, la Organización Front Line Defenders, y Asma Jahangir, quien desafortunadamente ya no está con nosotros, también es un mensaje de gratitud hacia todos los defensores de derechos humanos, en donde sea que se encuentren, porque sus sacrificios y entrega constante nos ayudan a avanzar hacia sociedades menos injustas y desiguales.

A esos defensores les transmitimos nuestro apoyo y admiración. Sus esfuerzos son testimonio de que las acciones importan, de que siempre se puede hacer la diferencia.

Como Presidenta de la Asamblea General quiero felicitar muy especialmente a quienes recibirán el Premio 2018, y los insto a que no desistan en sus convicciones, a que no bajen los brazos.

Sé que el camino que han elegido es el más difícil, porque es el camino en el que se lucha todos los días, y aunque sus conquistas pueden ser, a veces, temporales, sus esfuerzos valen la pena, son necesarios, porque tienen el potencial de cambiar el destino del mundo.

Ustedes, estimados ganadores y ganadoras, son parte de nuestra esperanza y por ello les estaremos siempre agradecidos.